Como decía por algún lado, una de las principales ventajas de tener un blog es poder acordarme de cosas. Y mira por dónde, gracias a él he podido comprobar que no acudía a unas Ludo Ergo Sum desde hace nada menos que ocho añazos.
Madre mía. La última vez fue la que reseñaba en esta entrada de 2017. Y el caso es que no me parece tanto tiempo… hasta que recuerdo que hubo entre medias una pandemia (aunque durante la misma celebraron unas VirtuaLES). También es verdad que ha habido dos años en las que no se celebraron. La de 2024 fue por una desconvocatoria en el último momento por ineptitud (o animadversión) política, y las de 2025 directamente no se convocaron desde el principio.
Si me pongo a hacer cuentas, desde 2017 en realidad he faltado a cinco LES. ¿La razón? Pues que se cambió el fin de semana de celebración justo al del cumpleaños de Fusa. Y sí, vale que soy un friki, pero el título de este blog empieza por «Padre»… y no es casualidad 😉
Sin embargo, ya estamos en 2026. Fusa ya no es una peque y las celebraciones de su cumple, aunque siguen siendo en varios días, ya no requieren tanta logística por nuestra parte (snif). Así que, por primera vez en años se han reunido las condiciones para que pudiera volver a unas LES.
¿Unas LES sin jugar absolutamente a nada?
Mi planteamiento era retomar la costumbre, pero de una manera suave, sin atracones desde primera hora de la mañana a última de la noche. Que ya tengo cierta edad.
Este año había que pagar entrada, sí, pero era tan simbólica y testimonial que, francamente, no sé cómo no lo han hecho antes. Y cuando digo «simbólica», es que fueron 6€ para el sábado, con derecho a llevar ¡hasta dos niños gratis! Lo comparo con los 27€ que cuestan las entradas para un día de la Japan Weekend, que son muchísimo menos interactivas… y vaya si sale a cuenta. Por eso, si hace falta seguir pagando para que las LES sucedan, por mí estupendísimo. Se merecen eso y mucho más.
A lo que voy es que el hecho de pagar una entrada tan asequible no me supuso un «tengo que aprovecharlas a tope y tengo que apuntarme a todo lo apuntable». Al contrario. ¿Que salía la ocasión de jugar una partida? Estupendo. ¿Que no? Pues también.
Así que ni me planteé eso de madrugar el sábado para apuntarme a alguna partida a las 9:30 de la mañana y luego estar allí como un clavo a las 11. Nada de eso. Me tomé mi tiempo y, a media mañana, salí con el coche.
Santa Macumba Marimba. Debería haber madrugado, sólo por encontrar un sitio para aparcar.
Me tiré casi una hora de reloj dando vueltas y vueltas alrededor de La Nave, pasando por antiguas vías de tren que atravesaban el barrio de Villaverde, cruzando varias veces por debajo del puente de la Avenida de Andalucía donde daba un poco de cosa aparcar, o pasando una y otra vez por ese descampado de detrás del recinto. Y menos mal que no lo dejé ahí, porque más tarde anunciaron por megafonía que la Policía Municipal estaba multando a todos los que lo dejaron allí. Curiosamente, no llegué a tropezarme con ningún indicio del evento de Shakira y su Macondo Park. Qué grande es Villaverde.
Al final saqué la tirada de suerte (o de cabezonería, a estas alturas…) y conseguí encontrar un sitio cerca de una zona de bares. Y por fin aparecí en las LES a eso de las 12 de la mañana, con todo empezado.
Y Santo Crom, aquello era arrebatador.
Lo que más me me gustó, saludar a tantísimos compañeros de afición a los que llevaba casi una década sin ver en persona, como Meroka, Rubén Navarro, Gilen, el maestro Josemasaga, Ezkardan, el Maestro Terrax, Jako Conversa, Tiberio y Bel… y también a gente que veo más frecuentemente, como a Bukran, Osboropop, Deckard, Roberto Alhambra y Carlos de la Cruz, o a George1516, al que al final acabo viendo de Japan Weekend en Japan Weekend, jejeje. Además pude avistar a numerosas figuras relevantes del panorama rolero e incluso ¡comer con Turbiales!

Pero no sólo saludarles, por supuesto. También pude hablar con ellos, ponerme al día… y quedarme a cuadros con la cantidad de cosas que les han sucedido durante esta casi década sin vernos. Algunas verdaderamente preocupantes, pero oye, algunas también positivas.
Entre charla y charla estuve paseando por toda La Nave, bicheando por la cantidad inmensa de stands y mesas. La mayor parte dedicada a juegos de mesa, todo hay que decirlo, pero como siempre.



Esta misma desproporción entre juegos de mesa y de rol también era evidente en el Mercadillo solidario, pero me sorprendió con respecto a otros años, donde recordaba que había bastante más rol. Lo que parece que no cambia es que sigue habiendo intentos de robo, a juzgar por lo que les escuché a algunos Camisetas Naranjas allí. Y francamente, sigo pensando que hay que ser de la peor calaña posible para tratar de robar en una iniciativa solidaria.
Y hablando de los Camisetas Naranjas, me sigue asombrando la cantidad y variedad de voluntarios que curran en las LES. Personas mayores, jóvenes e incluso ¡niños pequeños!, todos ayudando, informando, cobrando, repartiendo papeletas y velando por que todos los asistentes tuviéramos la mejor experiencia posible. Un abrazo enorme y muchísimas gracias por vuestra tarea.
Algunos stands interesantes
Entre la inmensa variedad de stands de tiendas, editoriales o ambas a la vez que visité, me gustaría mencionar especialmente a algunos.
Rol Gratis
Rivalizando en tamaño con el de otros stands de pago, el de Rol Gratis tenía expuesta una inmensa cantidad de productos en formato «paga lo que quieras». Es un formato que no tiene la misma connotación delante de alguien que te mira a los ojos, en directo, que cuando estás delante de una web de manera anónima. También me pregunto cómo se tomará un lego en la materia lo de «rol gratis» cuando están delante del stand. ¿Se lo tomarán tal cual, o pensarán que es un anzuelo más, sin detenerse por si acaso les cuelan algo? Ni idea. Se lo preguntaré al gran Meroka la próxima vez que le vea.

De hecho, con él tuve una interesante conversación sobre volver a lo lento. Los dos estábamos de acuerdo en el efecto que han tenido las redes sociales en todo lo que tiene que ver con contenido propio. Los foros, webs y blogs favorecían el intercambio de opiniones a un ritmo asumible, y facilitaban la búsqueda y archivo de lo expuesto o compartido antaño. Las redes sociales han ido evolucionando a un punto en el que no sólo hacen esto imposible, sino además imprimiendo una velocidad y una distracción constantes que dificultan activamente una mínima reflexión o conversación sana. Y es por esto por lo que él está reconstruyendo uno de los foros míticos de la rolesfera: sí, señor@s, ha resucitado SPQRol.
Ediciones Ni!
Una «editorial boutique de juegos de mesa y libros», como se definen ellos, en cuya mesa estaban Víctor Fernández y Fátima Ackerson promocionando el juego de rol So below y el próximo escenario para D&D 5ª llamado Santos de Ceniza. Ambos fueron muy amables en compartir un poco su historia conmigo, que para ellos no era más que otro tipo más que se detuvo en su stand. Ella es ilustradora, él ha escrito juegos de rol, y entre ambos se lanzaron a crear la editorial para So below, pero que también están editando libros de los de siempre. Una historia que me recordó a la de 77mundos, pero al revés. Así que ya sabéis, compañeros, si tenéis un manuscrito u original, ya tenéis una puerta más a la que llamar.
Lo que también me llamó la atención es que ¡no había escuchado nada de ellos hasta ese momento! Y me sorprende porque tenía la impresión de que el mundillo del rol es tan pequeño que era fácil estar al tanto de todo lo que se hace de manera profesional en España, por una vía o por otra. Pero investigando a Ediciones Ni! me encontré con una serie de canales y medios que también se dedican al rol, pero que no tenía en el radar. Así que ¿cuántas editoriales e iniciativas más me estaré perdiendo? Toca ponerse al día.
Spike and Freak
Para inaugurar esta nueva etapa de «vuelta a las LES» se me ocurrió instaurar una nueva autotradición: debería comprarme al menos un juego de dados en cada una. Lo sé, lo sé, «no tendrás dados suficientes?» etc.
Pues bien, de entre todos los stands de tiendas que había por allí, el de Spike and Freak fue el que me hizo más gracia. No sólo porque tuviera un bol de dados del que podías pillar un puñado por cualquier compra superior a diez euros (que también). Es que sus precios me resultaron de lo más competitivos, además de tener una serie de accesorios frikis que me sacaron una sonrisilla.
Por ejemplo, el set de dados de emergencia, que por ¡5 euros! es una cajita de lo más resultona que contiene los siete dados canónicos. Ya podéis buscar por ahí, que el precio habitual de un set ya está en torno a los 12€. También tenían un taco de notas de «Aparcas como un gil….», que es algo que he considerado hacer seriamente a mano… y mira, ahora lo tengo tan sencillo como arrancar, marcar y dejar en el parabrisas del fulano. Entre eso y mi tercer dado de localización de combate, pues ya hice gasto suficiente para el puñado de dados.

Draco Ideas y Eclipse Editorial
Aunque ya había visto por la Japan Weekend a los editores del magnífico Onus!, aquí era imposible no fijarse en la cantidad de juegos que esta editorial tiene ahora en formato libro a lo Gloomhaven: Fauces del León: desde ese Los Mosquegatos que me hace muchísima gracia, pasando por Sherman Solitario, hasta Solacia, de fantasía medieval. Y es que ese formato es tan, tan compacto y puede dar tanto juego… que la tentación es muy, muy fuerte. Pero mucho.
Recopilando
Mmmmm… ah, sí, participé en el sorteo de las cestas (obviamente, no gané nada), y tanto para ello como para hacer otros gastos en las LES tuve que tirar de dinero en efectivo.
Sí, como lo oís. Salvando unos pocos stands que sí admitían Bizum o Paypal, en todos los demás se requería una forma de pago arcaica que ya no suelo llevar encima. Algún día comentaré cómo me salvó la vida tener una cuenta en un neobanco, de esos que te permiten x retiradas en efectivo en cualquier cajero, incluyendo los pocos que estaban cerca de La Nave… pero bueno, por hoy simplemente dejaré anotado por aquí que para las próximas LES tengo que rescatar esos complementos vintage llamados «cartera» y «monedero». ¡Qué pintoresco! 😜
Y poco más. Para las LES 2027 espero haberme leído esta entrada de nuevo y recordar que tengo que madrugar, llevar efectivo, tener bien localizadas y abiertas en el móvil las mesas de rol que me interesan… y si no consigo ninguna, pues llevar al menos una partida de rol que se pueda jugar en modo «pirata». Como antaño.







Deja una respuesta