Pues sí, anteayer vi en Antena 3 esta peli. Sí, sí, por mi propia voluntad, sin estar borracho ni drogado ni nada, y pese a ser avisado por propios y extraños de lo que iba a ver. Pero en fin, siempre he pensado que para criticar es mejor hacerlo desde una experiencia propia que simplemente basándose en lo que dicen otros.
Lógicamente, para ver este tipo de cosas hay que intentar poner el chip en el del público objetivo. Y algo debí sintonizar bien, porque hubo algunos momentos en los que llegué a comprender el furor que te puede producir la peli si tienes las hormonas a flor de piel. La pareja prota es muy intensa y tiene bastante química y los diálogos cursis son precisamente lo que dirían dos pollos adolescentes enamorados hasta las trancas y tal y pascual. Incluso hubo algún detalle friki que me gustó, como lo de tener que jugar en días de tormenta porque las bolas rompen la barrera del sonido.
Y hasta aquí lo «bueno». Espero que los y las fans de Crepúsculo que lean este artículo (que seguro que se las apañarán para llegar hasta aquí) tengan en cuenta estos dos párrafos antes de seguir leyendo.
La peli es muy lenta, pero mucho, para lo poco que hay que contar. ¿Resumimos? Chica conoce a chico peligroso, se enamoran, hay tensiones en sus respectivos entornos, y entonces vienen unos rivales que el prota finalmente vencerá. Lo que en Grease te cuentan en 1 hora y tres cuartos, con abundancia de subtramas, situaciones y hasta canciones, aquí te lo cuentan en dos horas y centrado en una única trama, la de los protagonistas. Y esto es culpa única y exclusivamente del director de la peli, porque aunque no me he leído el libro estoy seguro de que tiene que haber muchas más tramas de personajes secundarios. ¿Verdad? ¿VERDAD?
Luego está el tema estrella de todas las polémicas sobre esta saga: los vampiros. Lo siento, pero eso no son vampiros. Y mira que he visto innumerables versiones del mito, y cómo se han ido dejando de lado cosas como el ajo, la cruz, el no poder cruzar corrientes de agua o pasar a la casa de uno sin invitación, por citar sólo unas cuantas. Pero eso de eliminar así porque sí una de sus principales debilidades… Pues no. Por muy irracional que sea, me tocó la moral lo suficiente como para que viera el resto de la peli en plan de cachondeo.
Y en realidad hubiera sido muy fácil evitarlo. Hubiera bastado que dijeran algo como «somos los seres en los que se basan vuestras leyendas» y yo habría tragado tan feliz. Pero no. Después de siglos de tradición ahora resulta que brillan a la luz del sol y se pueden pasear tranquilamente de día. Ole con ole. Es como si a alguien se le ocurriera publicar ahora un comic sobre un superhéroe que brille a la luz de la kryptonita y encima le llame también Supermán. Normal que haya gente que entre en furia berserker con este tema.
Algunos momentazos de descojono particular:
– «Soy el depredador más peligroso del mundo, estoy diseñado para matar» No, machote, estás diseñado para brillar bajo el sol. Un pequeño defecto de diseño para eso de ser depredador.
– Cuando el vampirillo finalmente hace frente al maloso y le arranca un cacho de carne, llega el otro y le frena. «Recuerda quién eres»… y luego van entre tres, ¡¡matan al maloso y lo queman!! ¿PQC?
De todos modos anoche me fui a la cama recordando que esta saga no es más que la sublimación de los anhelos de todas las adolescentes. Conquistar a un chico misterioso y peligroso, que le prometa amor eterno… Quisiera poder decir que los chicos estamos por encima de todo esto, pero no, también han habido pelis (no porno) que han querido sublimar los anhelos de todos los adolescentes masculinos. Obviamente, el resultado es bastante diferente:







Responder a erekibeon Cancelar la respuesta