Anoche me quedé literalmente congelado cuando escuché la noticia en el telediario de la Primera: por 4.000 millones de dólares Disney se hace con la compañía de George Lucas, con lo cual no sólo compra Star Wars, sino también la franquicia de Indiana Jones, la Industrial Light & Magic de efectos especiales, LucasArts, etc etc.
Mi primera reacción fue de estupefacción. Es decir, ¿otro de los pilares de la cultura popular, junto con la Marvel, fagocitados por la empresa del ratón Mickey en menos de un año? ¿Se está convirtiendo Disney en un monopolio del entretenimiento friki? Yo no sé a vosotros, pero a mí cualquier monopolio me huele mal por definición.
Sin embargo, si nos atenemos a lo que puede significar para la franquicia de Star Wars en sí, es posible que tanto el Maestro Terrax como el Poderoso Crom estén en lo cierto… pero entonces ¿qué opinión tengo al final sobre el tema? 😛
Bueno, pues no queda más que hacer la clásica lista de Pros y Contras. Vamos allá.
Pros
1) Lucas no está al mando
Históricamente, la saga ha dado lo mejor de sí cuando Lucas ponía sus ideas, su visión y sus historias en manos de otros. Algunos argumentaréis que el ahora llamado Episodio IV es una excepción, pero he visto suficientes documentales sobre Star Wars como para creer que esta cita procedente de aquí:
[…]Todo se derrumbó cuando Lucas vio en primer montaje en primavera, para él fue un verdadero desastre, le pidió al montador que lo hiciera a su modo, y como no quería lo despidió. La única solución fue volver a comenzar desde cero, Lucas contrató a dos nuevos montadores, Paul Hirsch, Richard Chew,y también recibió la ayuda de su propia mujer en aquella época, Marcia Lucas. Lo primero que hicieron fue darle a la película la energía y el ritmo que le faltaba […]
contenga la verdadera clave del éxito de la primera película. Sin los montadores habríamos tenido una película plana, sosa y aburrida.
Ya hemos visto que con Lucas al mando de todo sólo nos esperan horrores innombrables como el mancillamiento de la Verdadera, la perpetración de la Nueva Trilogía o la profanación del mito de Indiana Jones con la última película.
Por mucho que me mole la historia de cómo George se salió del sistema de estudios cinematográficos para hacer su santa voluntad, también estoy seguro de que un jefe habría evitado estos impulsos psicopáticos de George contra sus fans. Así que, francamente, tengo esperanza en las pelis y spin-offs que vendrán ahora.
2) Disney no es sólo productos infantiles
Aunque el chiste fácil y recurrente es la «disneyficación» e infantilización de todo lo que cae en sus manos, la realidad no es ni mucho menos así.
La ABC ha producido bajo la batuta del criogenizado tío Walt series tan poco infantiles como Mujeres Desesperadas, Perdidos, Anatomía de Grey o Modern Family, por poner algunos ejemplos. Tampoco he detectado censura o cambios de actitud en los productos de la Marvel, ni en sus comics ni en sus películas… Así que, en principio, no habría por qué temer grandes cambios absurdos en el universo Star Wars.
3) ¿Pixar-Star Wars? ¿Joss Whedon por fin haciendo algo con Han Solo?
Se me ponen los pelos como escarpias con las posibilidades… Hace poco Joss Whedon decía que sólo habría posibilidades de hacer Firefly si fuera animado. Pero ¿y si le dejaran hacer una serie con el personaje en el que se basó el capitán Malcolm Reynolds? ¿Y animado por Pixar? Santo Crom… nerdgasm incoming 😛

4) Las tiendas Disney como nuevas mecas del frikismo
Si ya me gustaba últimamente ir a la Tienda Disney que tengo cerca de casa, ahora va a ser aún mejor, ñej ñej ñej.
Contras
1) Las colaboraciones Disney-Lucasfilm hasta el momento
Aunque la atracción Star Tours mola, lo que ocurre en las Star Wars Weekend son mis peores pesadillas hechas realidad:
Un villano aterrador e icónico del mal como pocos, bailando con soldados de asalto
R2D2 con orejas de Mickey Mouse, el Pato Donald como Soldado de Asalto y ¡Goofy como Darth Vader! Ay, que me da.
2) Que Star Wars acabe siendo algo «para los niños»
Puede que la Nueva Trilogía o las Guerras Clon hayan llevado el universo Star Wars en esta dirección, pero sigo defendiendo que la Trilogía Original es un clásico del cine de aventuras, en la misma «liga» que Regreso al Futuro, Indiana Jones, Jasón y los Argonautas o el Temible Burlón, por poner algunos ejemplos.
Podría darse que Disney considere Star Wars como una franquicia para niños y tire por ahí, dejándonos a todos los waries como infantiloides. Snif.
3) Disney como monopolio del entretenimiento
Como decía al principio, a mí todos los monopolios me dan yuyu. No tengo mucho más que añadir, la verdad…
Bien, veamos el resultado final. 4 pros y 3 contras. Supongo que eso significa que mi opinión oficialmente sobre este tema es «ligeramente optimista» 😛







Deja una respuesta