Conociendo a Patrick Rothfuss en su visita a España

5

Ohivá… ¿que ya hace tres meses que no actualizo esto? Puff… bueno, supongo que habrá que sacar un rato entre gases, biberones, pañales y acudir a la SGRI Gallega (muchísimas gracias desde aquí, damas y maestres 😉 ). Y creo que merece la pena utilizar ese rato para anotar por aquí una de la pocas veces en las que he ganado en la vida algo más que amor familiar ^.^

Hace unas cuantas semanas vi que dos de mis contactos de Twitter hacían referencia a un  concurso sobre Patrick Rothfuss, el creador (por si habéis estado bajo una piedra estos ultimos años) de El Nombre del Viento y el Temor de un Hombre Sabio, dos superventas que conforman parte de la Crónica del Asesino de Reyes, a falta de un tercer libro que está por llegar. El concurso lo llevaban la Fundación Telefónica y el Festival Celsius 232, y las reglas parecían bastante sencillas. Se trataba sólo de completar este tuit que Rothfuss escribió en castellano en su propia cuenta:

Y tenías la oportunidad de ganar un lote de libros firmados por el, así como asistir a una charla que iba a dar en la Fundación Telefónica el día 29 de julio.

Consciente de lo que suelen ser estos concursos de Twitter, simplemente escribí lo primero que se me ocurrió:

Humo que no parece moverse como debería… ¿sería una ilusión? ¿Tal vez producto de un fuego mágico? ¿Y si no fuera humo, sino un ser etéreo? ¿O quizás una de las señales no conocidas de los Chandrian?

Inmediatamente me di cuenta de que, en lugar de cerrar un relato, estaba dejando uno a medio comenzar, como si estuviese presentándoles el cebo de una aventura a unos PJs. Incluso llegué a comentar por Facebook que me había autodescalificado yo solito. Y recuerdo que alguien me mencionó aquella historia de terror de Fredric Brown:

El último hombre sobre la Tierra estaba sentado a solas en una habitación. Alguien llama a la puerta…

que tampoco cierra nada, y sin embargo es considerado un relato corto de terror. Pero bueno, con la poca suerte que tengo habitualmente me dejé de ilusiones y pasé a otra cosa, sin pensar en currarme algún tuit más.

Así que imaginaréis mi sorpresa cuando vi que me mencionaban aquí:

¿Ein? ¿Cómo?

Pues resulta que ¡era uno de los cinco ganadores! No me lo podía creer. Con un breve y cordial intercambio de tuits y de emails me confirmaron que nos esperaban a mi Reina y a mí en el evento.

Y así, el pasado martes 29 llegamos al edificio de Telefónica tan sólo diez minutos antes de la charla. Ni me imaginaba que a esas alturas ya estuviera el auditorio a reventar, y mucho menos que hubiera habido gente haciendo cola desde las diez de la mañana. Claro, a mi Reina y a mí nos dio bastante corte al ver qué éramos de los últimos y que nos ponían directamente en primera fila, junto con Nikki Sva y su pareja.

Y mira por dónde, nunca le he dado mucha importancia a las primeras filas, pero en esta ocasión las he valorado como nunca. Casi parecía que éramos unos contertulios más, de lo cerca que estábamos.

Patrick Rothfuss en la charla.
Esta foto la saqué yo mismo. Más cerca y me siento encima de Sonsoles 😛

La charla podéis verla entera en la página del Espacio Fundación Telefónica y podéis disfrutarla en inglés y en español. A nosotros nos dieron unos auriculares para la traducción simultánea, pero no nos hicieron falta porque… hay que ver qué bien se le entiende a Rothfuss.

Puede que tengamos el oído abierto de tanto escuchar series en versión original, pero es que el autor tiene una voz profunda y pronuncia claramente, además de expresarse de una forma muy sencilla. Supongo que será consecuencia de ser profesor en la Universidad de Wisconsin. Yo no le conocía de nada más que de sus libros, y ya desde los primeros minutos me cayó estupendamente. Parece de esos tipos que te encantaría llevarte de cañas para divagar largo y tendido.

La charla no sólo fue entretenida, sino también me resultó de lo más didáctica. Me sentí muy identificado cuando comentaba las más de 80 veces que ha revisado sus textos antes de publicarlos. A modo de anécdota comentaba que en una cena con Sanderson (parece que los autores fantásticos también hacen SGRIs XDD) le confesó lo que envidiaba la cantidad de libros que había publicado en el mismo tiempo en el que él sólo había escrito dos. Y por lo visto Sanderson le explicó que no tenía por qué, ya que él es un escritor compulsivo, mientras que Rothfuss es un corrector compulsivo.

Y es que a lo tonto ya lleva unos 20 años escribiendo y reescribiendo la historia de Kvothe, releyendo, corrigiendo, enviando sus textos a sus lectores de confianza (gente normal y diversa, nada de autores), volviendo a escribir, y a corregir, y a añadir… Y no sabéis lo que significa para mí, otro corrector compulsivo que se había resignado a no publicar jamás nada que mereciese la pena, el escuchar esto de un autor de éxito. Comprobar que hay gente con tu misma obsesión que ha conseguido destacar, aunque sea con una única trilogía que cueste décadas años escribir, te devuelve alguna esperanza.

También me resultó muy interesante de dónde le había surgido la idea de Kvothe: resulta que se acababa de leer la biografía de Casanova y de Cyrano de Bergerac, y se preguntaba por qué no había personajes igual de complejos y con personalidades tan interesantes en la literatura fantástica. Así que decidió crear un personaje similar, y hacerlo un mago… porque los magos molan. A mí me encantó porque, efectivamente, se corre el riesgo de endogamia en la literatura fantástica si nada más se lee literatura fantástica (que es lo que me pasa a mí).

Y también me apunto su consejo de no seguir al pie de la letra lo que hicieron otros autores de éxito. Si Tolkien se inventó nosecuantas lenguas y nosecuantas historias antes de escribir el Señor de los Anillos, eso no quiere decir que tengas que hacer exactamente lo mismo para triunfar. Tolkien era un lingüista entusiasmado con ser lingüista, así que lo que en realidad hay que hacer es dejar que el frikismo de cada uno, aquello que nos apasiona de verdad, impregne lo que escribimos. Él mismo se definió como un apasionado de la economía, y es verdad que en sus libros hay cierta obsesión con las monedas, los préstamos y el coste de las cosas.

Otras frases que me quedaron grabadas son que la fantasía hace buenos científicos, porque no hay más que ver la cantidad de frikis de lo fantástico y la ciencia ficción que hay en las empresas punteras de tecnología. Que a veces la fantasía sirve para decir verdades que resultarían muy duras si se soltaran sin más, en términos reales. Y, ojo al dato, que él como autor estaría haciendo muy mal su trabajo si lo único que se espera el público en el tercer libro es que Kvothe se alce, deje su retiro y salve el mundo. Esto nos deja unas cuantas opciones más: que Kvothe simplemente se quede tal y como le conocimos, olvidado y roto para siempre en su taberna adonde no va nadie… o que acaben encontrándole y le maten. O que acaben encontrándole y sobreviva, pero tenga que huir a otro lugar. Lo que me escama es que Rothfuss dijo que sólo había una opción más. Pero… ¿cuál de todas?

Por cierto, para los frikis de Kvothe que se pasen por aquí, no hayan querido verse la charla (qué raro) y tengan sólo dos preguntas en mente:

  1. No pudo confirmar fecha de salida, ni siquiera año de salida. Al parecer ya cometió el error entre el primero y el segundo de dar un plazo, y como fue desmentido sistemáticamente no quiere volver a pasar por eso.
  2. El título del tercer libro no será “Las puertas de piedra”. Fue una filtración de una conversación entre él y su editor, pero en esa conversación el editor también decía que no le gustaba nada ese título. Y el editor, al parecer, en materia de títulos es quien tiene la última palabra…

Un poco más tarde se sumaron Juan Gómez-Jurado y Rodrigo Cortés a la charla, y los tres se centraron en temas relacionados con la serie de televisión de Kvothe (que a todos nos gustaría que dirigiera Joss Whedon y que saliera en ella Nathan Fillion), como por ejemplo la actitud que un autor debería tener frente a la adaptación al cine o la televisión de su obra.

La ronda de preguntas nos sorprendió a mi Reina y a mí por la cantidad de público que dominaba el inglés conversacional como para dirigirse directamente a Rothfuss, a veces con más nivel que el de ciertos ponentes 😛

Al acabar el acto Nikki Sva y yo tuvimos nuestros quince segundos de gloria, y cuando la gente se levantaba tuve la oportunidad de adelantarme y cruzar unas palabras con Rothfuss antes de ir al camerino donde nos iba a firmar nuestros libros. Allí pude preguntarle algo que ya preguntaba por twitter:

y me dijo que aún no ha escrito nada para ellos, aunque sí suele contarles cosas para dormir. Le pregunté entonces si se planteaba algo con ellos tipo narración compartida o juegos de rol, y cuando me estaba contestando que “definitivamente sí que me lo estoy planteando” llegó la marea de espectadores para hablar con él.

Fotaca sacada del streaming por el gran @tzimize (https://twitter.com/tzimize/status/494194536827326465)

En este breve intercambio de pareceres mi Reina nos hizo algunas fotos que me molan especialmente, pero no puedo subirlas porque no soy capaz de aplicarles la careta de Stafford decentemente. Sin embargo me gusta el aire de “conversación en el foro de la Escuela de Atenas” que mi Reina ha conseguido capturar 😛

Y después de que Rothfuss se hiciera una foto de grupo (en la que no salí) y prometer a los fans que volvería a Madrid para firmar más libros (una promesa que al parecer ha cumplido en parte en el Aeropuerto de Barajas, volviendo de la Celsius 232) nos dirigimos al camerino donde nos iba a firmar el lote de libros.

Mientras esperábamos que terminara de alternar con un montón de gente de la organización, tuvimos la oportunidad de conocer a Diego, de la Organización de la Celsius, y a Héctor, del jurado del concurso, quien me felicitó y me contó lo arduo que había sido seleccionar los tuits ganadores, incluso a pesar de haber realizado una selección en dos fases. Eso sí, me aseguró que en el jurado había autores y entendidos en literatura fantástica… lo cual me deja aún más perplejo 😛

También pude cruzar algunas palabras con Nikki Sva, que sueña con escribir y conseguir algún día llegarle a tanta gente como le ha llegado Rothfuss (y de una manera similar), pero no se atrevía aún a publicar nada. Tuvo una charla bastante extensa con el propio autor y creo que gracias a ella se atrevió a abrir un blog ese mismo día que… ejem… no ha vuelto a tocar desde entonces 😛 . ¡Mucho ánimo, Nikki!

Y finalmente conseguí charlar otro poquito con el propio Rothfuss mientras me firmaba los libros. Particularmente aproveché para preguntarle sobre “Las aventuras de la Princesa y el Señor Fu”, el único de los libros que no tenía y del que ya había advertido durante la charla que no es para niños. La peculiaridad es que es un cuento con tres finales. Cuando le comenté que tenía una Princesa de 6 años que, sin duda, no iba a querer quedarse en el primer final, me recomendó que no tuviera dudas con el primer final. Pero que con el segundo y con el tercero… pues ahí ya sabría yo mejor que nadie si mi Princesa iba a poder soportarlos o no. Y fue tan majo que me preguntó el nombre de mi Princesa y ahí está también, en el libro, dedicado para ella por el propio autor.

Y lo cierto es que procuré no darle más brasa que la imprescindible, que bastante cansado tenía que estar ya. Cuando me firmó el último libro y mi Reina me hizo las fotos de rigor:

rothfusssaludo

nos despedimos de todo el mundo, agradeciéndoles a todos los detalles que habían tenido con nosotros.

Y bueno, mientras esperábamos el metro, mi Reina y yo nos pusimos a hojear juntos “Las aventuras de la Princesa“… y tengo que decir que la atmósfera y el suspense que consigue transmitir el libro, con las ilustraciones y el ritmo de la narración, consiguió acongojarnos un poco. Bueno, o mucho, porque al llegar al segundo final decidimos los dos dejar de leer. Con eso os lo digo todo.

Eso sí, un poco más tarde me atreví a hojear el tercer final y tampoco es para tanto. Pero eso es lo que pasa con todas las historias de terror, ¿no?.

Conclusión

Fue una tarde de esas que merece la pena enmarcar, desde luego. Sobre todo por el buen rollo que transmite Patrick Rothfuss, un tío majete como no te esperas de un autor de best-sellers, pero también por lo de sentirse como un VIP, algo que no creo que vuelva a pasar muchas veces en mi vida. Desde luego, han sido los 144 caracteres más rentables que he escrito jamás.

Y, por supuesto, quiero aprovechar desde aquí para saludar y dar las gracias a Elena, Sonsoles, Diego, Héctor, Nikki y todo el equipo tanto del Espacio Fundación Telefónica como del Festival Celsius 232. Ha sido un auténtico placer conoceros y ¡espero poder ir algún día a Avilés! 😉

P.D.: Y con Rothfuss ya va mi tercera foto con uno de mis autores fantásticos preferidos, junto con la de George RR Martin y Andrzej Sapkowski. No tantas como lleva Roberto Alhambra, pero ahí voy 😛

5 COMENTARIOS

  1. Que pasada!! Mi enhorabuena Maese Erekibeon por ganar ese concurso y poder estar en esa primera fila del encuentro.
    Yo llevo tiempo esperando que hagan el juego de rol de su trilogía, pero me temo que habrá que esperar muuuucho. Ya que dijo que si alguien lo hacia, seria el mismo, por que nadie como el conoce el mundo de su trilogía…
    Me temo que seguiré esperando.

    • ¡Muchas gracias, maese Funs!

      Pues lo cierto es que nadie mencionó lo del juego de rol durante la charla… pero vamos, viendo lo que tarda este hombre en publicar, yo lo esperaría para dentro de bastante. Incluso diría décadas 😛

  2. Enhorabuena por ganar el concurso, Maese Erekíbeon :). La verdad es que el tweet era bueno, porque con eso de hacer referencia al viento establecías una conexión con el nombre del primer libro de la trilogía.

    Me alegro mucho de que te lo pasaras tan bien. Yo no sé si me habría atrevido a preguntarle algo a este hombre, en inglés no me manejo lo suficientemente bien como para mantener una charla. Y menos en un auditorio lleno de gente ;).

    • ¡¡Muchas gracias, maestre!! Pues no había caído en lo del viento… ni siquiera lo pensé. Y… yo tampoco me atreví a hacerle la pregunta delante de todo el auditorio. Esperé al final de la charla para atosigarle con mi inglés macarrónico XDDDD. Pobrecillo.

Responder a funs athal Cancelar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.