No sé si lo he dicho antes por aquí, pero no me gustan los deportes. Me aburre el fútbol, no veo las carreras de coches o motos y tampoco me interesa el baloncesto o el tenis. Esto tiene las ventajas de que no monopolizo el televisor con programas que no le gustan a mi Reina, no tengo la obligación de seguir ciertos eventos en horarios fijos, y tampoco me gasto el dinero en ser socio, entradas a estadios y demás. Supongo que mi Reina os dirá que no todo es tan maravilloso y que hay aspectos de mi frikismo galopante que lo contrapesan, claro 😛
Pero hete aquí que recientemente he descubierto un deporte que, si se extendiera, amenazaría con convertirme en el más rabioso de los hinchas. Un deporte cuyas clasificaciones, finales y semifinales no me importaría seguir, y que conseguiría que memorizara con pasión los nombres, gustos, declaraciones y alineaciones de sus estrellas. Bienvenidos, señores a ¡la Batalla de las Naciones!
La Battle of Nations es un campeonato mundial donde las selecciones de los países participantes se enfrentan en distintas categorías de combate medieval europeo a pie, con un par de categorías dedicadas a la recreación histórica. La primera vez que se celebró, en 2010, contaban con tan sólo tres categorías: Lucha uno contra uno, Batallas de grupo (5 contra 5) y Batallas en masa (21 contra 21). Pero la cosa ha evolucionado rápido y ya hay dos categorías más de combate, dos que puntúan el grado de recreación histórica (Mejor panoplia de armas y armaduras utilizadas en el combate y Campamento más auténtico) y una de arquería con ballesta y arco.
También ha crecido rápidamente el número de países participantes. La primera edición, en 2010, la disputaron tan sólo cuatro países (Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Polonia), pero dos años después ya eran doce, y se espera que asistan nada menos que ¡23! países para el campeonato de 2013. Eso sí, lo van a tener duro para destronar a Rusia, que lleva ganando desde que se creó el campeonato. Parece que la gran tradición rusa de combates medievales sin ton ni son ha servido de buena cantera para estas cosas.
Durante todo el año las distintas selecciones están realizando pruebas en distintas ciudades para reclutar a los mejores representantes. Personalmente me llama la atención que la Asociación nacional de Esgrima Antigua no se haya volcado para representar a España en este torneo, aunque el comentario del maese Santiago Vilar en este post de G+ puede ser bastante indicativo de lo que piensa en general.
Sin embargo hay un grupo de valientes que parece que se va a presentar en nombre de nuestro país para la edición de 2013:

Las reglas
Lo genial es que, además de la versión escrita, también hay una versión en 5 vídeos que las explica de forma mucho más amena.
Los combates se libran con armas y armaduras de metal, aunque adaptadas con una serie muy exhaustiva de medidas de seguridad. Así, por ejemplo, las puntas de las armas tienen que estar embotadas hasta que tengan un centímetro de grosor, los filos no pueden tener menos de 2 milímetros de anchura, y están estrictamente prohibidas todas las armas que sean exclusivamente perforantes (como lanzas o picos de cuervo)
También están regulados los escudos, los pesos de las armas empleadas, etc etc. Las armaduras tienen que ser lamelares sobre acolchamiento (como mínimo 10 milímetros de protección), con posibilidad de ser reforzada en algunas partes con cota de malla. Las excepciones son la cabeza, donde tiene que ser siempre yelmo de metal completo de al menos 2 milímetros de grosor con un acolchamiento de 10 milímetros más, y las manos, que tienen que estar protegidas con guantes metálicos o cota de malla sobre la armadura lamelar básica.
En términos del Runequest de toda la vida diría que se trata de una armadura de 9 puntos en la cabeza y 8 en el resto del cuerpo, excepto las manos, que tendrían ¡14 puntos! Pero vamos, puedo estar muy equivocado, que los expertos me corrijan 😉
Además, se especifica que todos los materiales empleados deben estar acorde con la apariencia del conjunto que se le quiere dar. Es decir, si llevas armadura que parece del siglo XV, el material tiene que ser el que se usaba en aquella época, al igual que las armas que lleves y los elementos añadidos (ornamentos, letras, etc).
Lógicamente, hay excepciones en relación a cosas como los elementos heráldicos de países como Estados Unidos, Israel o Australia 😛 o equipo de protección necesario pero históricamente anacrónico. Pero vamos, para todo esto hay un comité que se encarga de revisar las armas y armaduras, así como velar por que todos los elementos que se vayan a emplear cumplan todas las normas de seguridad y verosimilitud histórica.

Los combates se ganan eliminando a tus oponentes del campo de batalla, y esto se puede lograr:
– Haciendo que toquen el suelo con algo que no sean los pies: manos, escudo, culo, torso, lo que sea. Es decir, si te caes o te tiran al suelo, quedas eliminado.
– Echándolos de los límites del campo de batalla.
– Rompiendo alguno de sus elementos protectores básicos: el yelmo o el escudo, por ejemplo.
– Desarmándolos. Hay que tener un arma ofensiva en la mano en todo momento, y dado que no está permitido recogerlas del suelo tienes que llevar algunas de reserva o pedírsela a un compañero que esté fuera de los límites del campo. Es decir, no se puede pelear desarmado.
La forma de conseguir estos objetivos está también muy regulada, claro No se pueden golpear los pies, las corvas, la entrepierna, la nuca, la base del cráneo o la cara. También están prohibidas tácticas y técnicas peligrosas, como las estrangulaciones, las llaves dolorosas o el tratar de quitar con las manos la armadura del rival.
Para controlar que el combate se desarrolle correctamente hay una nube de árbitros, cuyo número depende del tipo de evento. Hay uno principal, varios por todo el campo, otros cuantos en la línea y otros más atentos al vídeo, listos para parar y sancionar cualquier acción que se salga de lo reglamentario. Sus decisiones también son apelables, como en cualquier otro deporte.
La gran virtud de estas reglas es que se están convirtiendo edición tras edición en un estándar internacional. Así que ¿quién sabe si de aquí a unos años no tenemos ligas nacionales y campeonatos continentales de Combate Medieval? Seguro que ya no vuelvo a pasar de la sección de deportes de los telediarios 😛
En fin, mientras llega ese momento habrá que conformarse con ver los vídeos de los combates… como éste de la final del 21×21 entre Rusia y EEUU (que es un arrase total)
O esta pequeña miniserie sobre la edición de 2011 y todo lo que lo rodea, locutada en inglés por un ruso… y que por eso se entiende tan bien.
¡Suerte al Equipo Español!







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