Me leí el Ryuutama, el que tal vez sea el máximo exponente ahora mismo del «rol cozy«, cuando lo publicó Other Selves en castellano, allá por 2015.
Y mira que su manual está lleno de ejemplos, ideas y un apartado gráfico que lo explica todo por sí mismo… pero nunca conseguía interiorizar cuáles eran las piedras de toque, los elementos que había que enfatizar o eliminar para que una aventura pudiera considerarse como «rol acogedor». ¿Los enemigos deberían ser menos amenazantes y más achuchables? ¿Los problemas deberían encajar en un episodio de La aldea del Arce?
Ha tenido que ser Fusa quien me diera indirectamente las claves, al descubrirme Atelier of the Witch Hat. Es un manga de la autora Kamome Shirahama que Milky Way Ediciones ha ido publicando en castellano desde 2018. Creo que fue por entonces, cuando ella tenía más o menos la edad de la protagonista (Coco), cuando nos pidió que se lo compráramos. Desde entonces ha ido esperando cada nuevo tomo en español con ansia, y cada nuevo número ha sido un acontecimiento para ella.
Recuerdo habérmelo leído en diagonal, para ver qué le estábamos comprando a Fusa… pero no con demasiado interés. Han tenido que pasar casi ocho años para que empezara a leérmelos todos seguidos.
Y lo cierto es que me ha encantado.
Ojo: esto lo estoy escribiendo habiéndome leído únicamente hasta el tomo 10. En este punto es cuando el manga parece que está pasando de historias más «de corto alcance», centradas en los protagonistas, a expandir el mundo… o eso me está pareciendo.
Pero bueno, ahora mismo me estoy refiriendo a estos primeros diez tomos.
El arte de la magia y la magia del arte
No es ningún secreto que en Atelier of Witch Hat la magia es un trasunto de saber dibujar. Literalmente, lo pone en la solapa del manga:
Kamome Shirahama
Esta historia nació a raíz del comentario de un amigo, que dijo que el proceso de nacimiento de un dibujo le parecía mágico. […]
Que habrá quien no se lo haya leído, pero vamos, me parece tan evidente que no se puede considerar que esto es un spoiler. Es más, ¡es que el sistema de magia se basa en dibujar círculos!

Y esta segunda lectura le da una profundidad extra a la relación con la magia que tienen Coco y el resto de personajes. A poco que te dediques a algún tema creativo (sí, aunque solo sea escribir en un blog) vas a reconocer perfectamente filosofías, motivaciones y momentos anímicos que has tenido tú mismo… o has visto a tu alrededor. Así que cualquier número de Atelier of Witch Hat siempre va a dejarte con alguna reflexión para ti mismo, más allá de las aventurillas en un mundo fantástico que acabas de leer.
Hablando de los personajes, cualquier jugador de rol o máster puede tomar nota. No hay ni uno que no tenga un secreto, pequeño o grande, del que emane tanto su filosofía mágica como su trato hacia la protagonista. Incluso Qifrey, el maestro y en principio es bondadoso y un ser de luz, tiene el suyo que tiñe de grises sus verdaderas intenciones. Y sí, puede que haya algún personaje que quede un poco más predecible, pero ninguno resulta totalmente un cliché con patas… aunque al principio pueda parecerlo. Así que ya sabes, dale un pequeño secreto a ese simple guerrero nivel 1.
Y otro elemento del que tomo nota: cómo Kamome Shirahama selecciona y estructura los grandes secretos y verdades establecidas en la ambientación. Ninguno tiene una resolución sencilla, nada es bueno o malo de por sí. ¿Magia para todos, o mejor oculta para unos pocos elegidos? ¿Está bien prohibir la sanación mágica, sólo porque hace siglos los magos que manipulaban el cuerpo casi aniquilan el mundo?
Todo tiene un sentido y un por qué, y puedes entender las posturas y motivaciones de ambas partes. El que una de ellas se impusiera no quiere decir que la otra parte dejara de tener razón en algunas cosas. Que son justo las grietas por donde comienza a resquebrajarse la imposición.
Vaya, una idea muy aplicable no sólo a la creación de mundos… sino también a la vida real.

Algún borrón y algún manchurrón
Por supuesto, como cualquier otra obra, Atelier of Witch Hat tiene sus imperfecciones. El que más me hace enarcar la ceja es que Coco parece haberse olvidado del problema que la motivó a aprender magia. Sí, alguna vez que otra aparece algún pensamiento, pero a estas alturas no parece haber investigado nada en lo que a priori debería ser su obsesión principal. Que sí, que es una niña y todo eso, pero no se explica lo suficientemente bien por qué está a otras cosas. Para no spoilear nada, digamos que me recuerda a lo de Anakin dejando a su madre ser esclava durante años mientras él se iba de aventurillas por la galaxia.
Por otro lado está el secreto de la magia. Digamos que es difícil de creer que no se les escape cada dos por tres a los magos, y menos cuando los aprendices son niños. O que no haya ni un solo humano normal que no se haya dado cuenta. No es algo que te chafe la ambientación, pero aun así…
Y luego hay una escena que me dejó bastante tocado en el volumen 9. En la página previa la autora se esfuerza en avisar de que puede resultar perturbadora para alguien que haya sido víctima de acoso sexual. Incluso va más allá y explica que la escena no es importante para entender la trama, y hasta da el número de página en la que se puede retomar la lectura para saltársela.
Bueno, pues no me la salté. Y aunque la escena está dibujada y narrada con una contención y una sutileza exquisitas, consiguió trasladarme perfectamente el horror de la situación, y el miedo y la indefensión de los personajes. Algo que no me esperaba en un manga con niñas de 11 años como protagonistas, y que parece particularmente pensada para un público muy joven. Tal vez sea la razón por lo que me impactó especialmente.
En fin…
Pero, como veis, son apenas tres cosas. En su conjunto, el Atelier me está gustando mucho. Su premisa, su dulzura y el amor al detalle que destila cada página y cada ilustración. La estructura de los problemas y los desafíos, la atención que se presta a los problemas mundanos sin dejar de lado las grandes preguntas y secretos de la ambientación. Todo son lecciones sobre cómo enfocar una historia fantástica para hacerla interesante, sin recurrir a combates o acción constantes, y apreciando los temas hogareños y que ponen calentito el corazón (como diría @george1516)
Eso sí, me encantaría que esta línea se mantenga en los siguientes tomos… pero no me hago ilusiones. Me preocupa un poco el cariz que a estas alturas empieza a tomar el tomo 11, con lo que parece ser una trama más macro y con más geopolítica que no creo que vaya a interesar tanto. Por si fuera poco, el anime, aunque ha tenido muy buenas críticas, me parece que sube la edad de las protagonistas en algún punto. Y eso me hace sospechar que la historia va a continuar por unos derroteros que no sé yo…
En cualquier caso, másters de Ryuutama o de cualquier otro juego de rol, no dejéis de echarle un ojo. Está repleto de ideas para afrontar de otra manera el rol fantástico.








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