Hace poco salió el trailer de su segunda película (nada demasiado inspirador, me temo) y mientras lo veía me vinieron a la mente todos esos detalles de la peli original que me han dado mal rollo desde siempre… y las que me lo dan desde hace poco.
Lo sé, lo sé. Se trata de la película infantil por excelencia, todo debería ser alegría y despreocupación. Pues aun así, desde pequeño e incluso ahora, de mayor, este cambio de gesto de Bert mientras estaba tratando de sacarse unas perrillas me sigue arrancando un escalofrío…
(hacia el minuto 1:16)
Viento del Este y niebla gris
Anuncian que viene lo que ha de venir
No me imagino que irá a suceder
mas lo que ahora pase ya pasó otra vez…
El cambio en la música. La súbita expresión enigmática de Bert, recordando algo con esa media sonrisa. La referencia a un viento del este, casi siempre portador de cambios desagradables, y a «algo que viene que ha de venir»…
Todo esto ya me pone la carne de gallina. Pero la cosa subió un puntito cuando recientemente me dio por ver la versión original de este ripio:
Winds in the east, mist coming in
Like somethin’ is brewin’ and bout to begin.
Can’t put me finger on what lies in store,
But I fear what’s to happen all happened before.
«I fear«, señores. No es «I believe» o «I think» o «Maybe«. No. Bert lo teme.
Vamos, en una partida de La llamada de Cthulhu esto huele a sectario desde lejos.
Y ya que estamos ¿de qué conoce el deshollinador a ese poder preternatural en forma de institutriz? Pues hay una teoría circulando por ahí según la cual Mary Poppins fue la niñera de Bert, cuyo padre es ni más ni menos que (chan chan… ) el director del banco donde trabaja el señor Banks. Esto nunca se dice en la peli, pero cuando te das cuenta de que a los dos personajes los encarna el mismo Van Dyke, ¿cómo no pensar que estaban relacionados?
Lo preocupante es que, si esta teoría fuera cierta, se habría tratado de una intervención parcial de Poppins. Durante la película vemos que salva tanto a los niños como al señor Banks. Y sin embargo, aunque Bert parece feliz haciendo lo que hace, pese a ser más pobre que una rata… a su padre no lo salvó. Siguió siendo hasta el final un avaro emperrado en las cosas de la banca y habiéndose desentendido de su hijo menor (recordemos que tiene otro hijo con él, en el consejo del banco). Y si creemos a Mary Poppins cuando dice que es «prácticamente perfecta en todo»… ¿por qué decidió no salvarlo?
Y hablando del señor Banks, otro de los temas que antes me daban igual pero que ahora me perturban es comprobar que este estilo de vida:
sigue siendo un modelo muy vigente en 2018 en algunos entornos, sobre todo en lo tocante a los niños, cónyuges y la relación que hay que tener con ellos. La familia parece ser un continuo fastidio, e incluso se comentan como divertidas algunas situaciones que para algunos de nosotros significarían un auténtico fracaso personal.
Otro puntito inquietante es comprobar que las crisis bancarias que describe película siguen siendo perfectamente posibles hoy día. Cambiad al niño gritando por un tuit de un presidente norteamericano y ahí lo tenéis.
Y lo que ya me ha dejado del todo tocado es comprobar que la versión doblada al castellano nos ocultó algunas cosas de la versión original. A ver, yo soy muy fan de la voz de Bert, doblada por Manuel Cano, (que también fue la voz de Aníbal Smith) Pero me parece de traca que hay escenas enteras en el que el diálogo era cantado… y que en la versión española nos pusieron como si estuvieran conversando tan normal:
Hay que tener morro.
En fin, supongo que uno de los precios de hacernos mayores es no poder ver con los mismos ojos los productos que disfrutamos de pequeños. Aunque ahí Pixar también tiene culpa.







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