He aquí una de esas movidas a las que me apunté hace muchísimo tiempo, se me pasó mencionarla en el blog… y ahora, cuando me la he vuelto a encontrar funcionando, me he quedado a cuadros preguntándome «¿cómo diantre lo hice?». Porque claro, a estas alturas, a ver quién se acuerda.
Así que me he pasado otra tarde buena-buena investigándolo y tomando notas para que no se me vuelva a olvidar. Y qué mejor que, esta vez sí, dejar mis notas por aquí para que no se me vuelva a olvidar.
El código secreto
Pues sí. Resulta que este blog emite un código secreto. Lo hace cada vez que alguien lo visita. Como hace unos segundos, cuando pulsaste para leer esto. Y es una señal que lleva lanzando desde hará unos cuatro años o así.
¿Que cómo puedes captar el código? Pues… tiene su complicación. No puedes verlo a simple vista aquí, ni en la portada. Necesitarías abrir la consola esa que tienen todos los navegadores y echar un ojo a las peticiones que hace el tuyo para cargar esta página.
Y aun así, sabiendo dónde tienes que mirar, tendrías que saber qué buscar.
Tal vez la mejor manera de visualizarlo sea instalarte esta extensión, si utilizas Firefox, o esta otra, si utilizas Chrome. Y cuando la instales y vuelvas a cargar este blog, verás en la barra de tu navegador algo parecido a esto:

Es más, esa misma extensión te ayudará a detectar qué otras webs están emitiendo este mismo código, u otro similar. Y son unas cuantas. Algunas de cierto renombre como Mozilla.org, Raspberrypi.org, Debian.org. También hay algunas frikis, como Steve Jackson Games. O foros de programación como StackOverflow.
Y ¿qué dice ese código?
Te dejo la clave por aquí para que lo descifres.

Ahora mucho mejor ¿verdad? 😛
Y ¿de dónde viene esto?
Hará como unos cuatro años o así, a través de este artículo de JotDown (aunque yo hubiera jurado que fue en Microsiervos) descubrí X-Clacks-Overhead. Se trata de una iniciativa que parte de la siguiente cita:
Un hombre no ha muerto mientras se siga pronunciando su nombre
Cartas en el asunto – Capítulo IV – Terry Pratchett
En este libro de la saga del Mundodisco se describe El Gran Tronco, un sistema de torres de señales (apodados «los clacs» por el ruido que hacen) muy similares a los telégrafos ópticos. En ese capítulo IV uno de los personajes descubre que por el Gran Tronco, de torre en torre, va y viene de vez en cuando un mensaje que no debe ser consignado por los operarios. Sólo remitido a la siguiente torre.
Para la gente normal sólo son lucecitas. Sólo los operarios saben leer el mensaje. Se trata de un nombre.
Y el nombre va continuamente de clac en clac porque de esa manera, mientras se siga transmitiendo, pronunciándose de alguna manera, no morirá.
X-Clacks-Overhead sigue ese concepto, pero utilizando páginas web en lugar de torres de señales. Webs que emiten el mensaje en sus cabeceras HTTP.
Y ésta en la que estáis es una de las 1.845 webs (en el momento en que escribo esto) que transmite el mensaje. Manteniéndolo vivo.
¿Cómo lo hice?
Resulta que hay un montón de formas muy chulas de unirse a la iniciativa. Plugins de WordPress, scripts PHP y HTML… ¡hasta firmas de emails!. Y la tarde buena-buena que comentaba antes me la pasé buscando cuál de todas había adoptado para el blog.
Y estas alturas ya te imaginarás el desenlace. El Erekíbeon de hace cuatro años debió examinar todas las opciones chulas, probar unas cuantas… y finalmente optar por la forma más sencilla: con una anotación en el .htaccess.
En fin.
Os dejo por aquí todas las opciones para uniros a la iniciativa, por si os apetece añadir vuestros propios mensajes. Aunque, si lo hacéis, yo dejaría también el primero. Es cortito, no ocupa mucho…
… y estaréis contribuyendo de otra manera a que él siga vivo.







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