Hace un par de semanas se le acabó a Marta Marqués la beca en la empresa en la que trabajo. Yo no estoy en su departamento, pero como suelo desayunar y almorzar con sus compañeros hemos tenido ocasión de charlar y reírnos todos los días durante el año que ha estado aquí.
Pues resulta que el día de su marcha se marcó unos regalitos para los compañeros… entre los que me incluyó. Esto ya fue un detallazo por su parte, pero al loro con el regalito que se marcó conmigo:
Igual no se ve muy bien lo que es, desde tan lejos:
Sí, un d20 y un d8. Lo cual, ya de por sí, es el regalo más friki que me han hecho en los 13 años que llevo por aquí, dando tumbos entre departamentos. Y eso que más o menos todo el mundo aquí sabe que soy rolero.
Pero el tema está en que no sólo es friki en el nivel de «rolero», no. Es que también es friki en el nivel de «tecnológico» porque… ¡Están impresos con una impresora 3d! Y encima ¡me ha pasado un timelapse con el proceso de impresión!
Simplemente brutal. Entenderéis que aún siga en estado de shock dos semanas después…
En fin. Desde luego, saber regalar es todo un talento, y el de Marta es de nivel Épico. ¡Muchísimas gracias por el detallazo, Marta! y ¡buena suerte! Sobre todo en lo que tú y yo sabemos 😉







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