Efectivamente, soy otro de los que compró el primer número del coleccionable de Salvat.
Y es que por ese precio no hay que pensárselo. ¿2 euros por una lata tan pintona, con el logo oficial de D&D y los siete dados canónicos encastrados en espuma de embalaje? Póngame tres (o cinco), que ya luego si eso le echo un ojo a los trípticos y el fascículo.

Pero lo que más me ha sorprendido no viene ni en los trípticos ni en el fascículo. Está detrás de la caja de los dados.

No sé si conseguís leerlo… lo amplío

A estas alturas de la vida rolera no tenía ni idea de que hubiera una clasificación de edades para los dados roleros.
Y sin embargo, la curiosidad me puede. Soy el primero que vería lógico una advertencia tipo «no dejar al alcance de niños que se lo puedan tragar». Pero ¿por qué fijar los 14 años como la edad recomendada para estos dados en concreto? ¿Qué cosas peligrosas suelen hacen los chavales de 12 o 13 años con ellos?
O quizás es que el material del que están hechos es radiactivo, o interfiere con el crecimiento en la pubertad…
No sé, igual están mejor guardaditos en su plástico y en un rincón de la casa.
EDITADO:
Ojo, que los dados que vienen con el fascículo 2 también son para mayores de 14.

Como también lo son las miniaturas que vienen en el fascículo 3 (que, por cierto, ¡son de WizKids!)

Y el d20 gigante que te «regalan» en el fascículo 4

No, en serio ¿por qué los 14?







Deja una respuesta