Combate con dos armas

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Reconozco que me decido a escribir esta entrada un poco picado por Tylermanuel, jejeje.

Aunque mi arma favorita es el hacha de dos manos, siempre me ha fascinado el uso simultáneo de dos cimitarras. No por Drizzt do’Urden , que nunca despertó en mí la más mínima curiosidad, sino por la serie Robin of Sherwood, bastante anterior y que fue emitida por las autonómicas allá por el principio de los noventa. Esta serie incorporó por primera vez la figura de un sarraceno al mito de Robin Hood, lo cual se consolidaría en las siguientes versiones cinematográficas y televisivas como la famosa Robin Hood: El Príncipe de los Ladrones, donde el árabe que interpreta el ínclito Morgan Freeman roba cada plano que comparte con el sosainas de Kevin Costner.

En Robin of Sherwood el sarraceno era Nasir Malik Kemal Inal Ibrahim Shams ad-Dualla Wattab ibn Mahmud, más conocido como Nasir, un hashashin al que Robin libera de un hechizo en el primer episodio y se une a la banda. De él destacan el misterio que le rodea, su parquedad de palabras y, sobre todo, su estilo de lucha: con dos cimitarras, una en cada mano.

Después de verle en acción ¿quién quiere llevar dos espadas en lugar de una? Y más cuando superas en rapidez y maniobrabilidad a tu adversario. La lluvia de acero que puedes descargar sobre él tiene que ser tremendamente complicada de parar…

Así que dado que mi Princesa seguramente sea más diestra que fuerte, creo que será mejor que se vaya ejercitando en esta disciplina. Y he empezado ahora, que es pequeñita, para que vaya haciendo callo…

Posición de parada. Sí, un poco desviada, pero leches, ¡¡tiene 14 meses!!
Tajando con la izquierda. Los espadachines diestros siempre han temido a los zurdos, hay que sacar ventaja de ello.
Posición básica: la diestra adelantada, la siniestra alta para el contragolpe
¡Doble golpe simultáneo! A ver cuál de las dos eliges parar…
¡Celebrando la victoria!

En fin, no está mal para haber entrenado malamente un par de días. Ya veréis en un par de años, jejejeje.

7 COMENTARIOS

  1. ¡Tu peke deja al elfo lila a la altura del betún vamos! 😀

    Por cierto, en la peli de Tigre y Dragón también hay escenas de combate con dos armas bastante chulas.

  2. Carlos: pues eres de los pocos que me he encontrado que recuerda la serie. A mí me marcó tanto que se me hace muy cuesta arriba ver cualquier otra versión del mito, como ese horror que echaron en la Sexta, con un Robin que manejaba un arco recurvado sarraceno y una Marion que por las noches se convertía en superheroína enmascarada. Bueno, este último detalle molaba bastante, pero era lo único, jajajaj.

    Para mí Robin de Sherwood es la versión definitiva. Desde esa ambientación genial (vestuario, localizaciones) a la que ayudaba la música de Clannad, pasando por Nasir, Herne y los mejores Marion, Scarlet y sheriff de Nottingham que habrá jamás, hasta ese buen rollo que destilaba el reparto. Por no hablar de episodios míticos como la vuelta del Rey Ricardo, bastante distinta a como es en las películas y el resto de series, o la muerte del primer Robin y la campaña que hace el siguiente para recuperar a la banda… buff… se me pone la carne de gallina.

    Lo malo es que nunca soporté al hijo de Sean Connery como el siguiente Robin y dejé de grabar en video los episodios de esa temporada. Algo que lamento profundamente, claro. De hecho una de las cosas que tengo que comprar es la edición en DVD de la serie, aunque mucho me temo que no la encontraré doblada al castellano.

    Tharlorn: gracias, jejeje, yo me conformo con que sea capaz de batir al Conde Jayán en su propio campo 😉

    Respecto a Tigre y Dragón, bueno, ¡es que todos los estilos que salen molan!. Sin embargo es difícil ver en el cine europeo o americano escenas de este tipo, incluso cuando uno de los estilos más extendidos de la esgrima era el de ropera+vizcaína.. salvando Alatriste, por supuesto.

    Nos leemos!!

  3. ¡Voto a tal Maese Erekibeon que ya lo ha hecho! A fe de hidalgo que jamás podría enfrentarme a tamaña lindura en justa lid, el hijo de mi madre habría perdido antes siquiera de comenzar. 🙂

    Y conste en acta que sigo defendiendo la superioridad de la espada ropera como arma de combate (más rápida a la par que elegante, ¡pardiez!)… Pero sendas espadas pesadas (ya fueren las antedichas cimitarras o los sables que porta tu vástaga) no dejan de tener su puntito…

    De todas formas, desarmado quedo ante la ternura de la escena. ¡Ya sé algo que querré enseñar a mi propia descendencia! 😉

    ¡Chalud la compañía!

  4. Jejejeje, razón tuvo quien os nombró Conde en llamaros a la nobleza, pues tal es lo que destilan siempre vuestras palabras.

    En fin, tal vez tendríamos que retomar la antigua costumbre de enviar a los hijos a que se eduquen bajo la tutela de un amigo, y así mi Princesa disfrutaría de vuestras enseñanzas marciales. Aunque entiendo que aún he de esperar a que estemos en igualdad de condiciones en este tema 😉 . Salud y un abrazo!!

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