Televisión
Sandboxes. Sandboxes everywhere: Stargate Atlantis
17 noviembre 2011
No sé si habré comentado por aquí que mi Reina y yo llevamos ya unos cuantos meses viendo Stargate SG-1. Actualmente vamos por la novena temporada, pero, como vamos a un ritmo endiablado y aún nos falta hacernos con la décima temporada, mientras esperamos nos hemos puesto con la primera de este spin-off.
Y después de ver los primeros episodios lo que me ha venido a la cabeza es ¡pero si esto es un sandbox cojonudo!
Veamos. La premisa de la serie es que el SG-1 descubre cómo llegar a Atlantis, una ciudad de los Antiguos, la raza que construyó los Stargates. Lo malo es que está en otra galaxia y para llegar a ella hace falta suministrar una barbaridad de energía al Stargate, mucho más de lo que es posible generar con nuestra tecnología. Menos mal que se dispone de una fuente de energía alienígena, recuperada por el SG-1, pero aun así el esfuerzo la agotará. Es decir, que sólo se podrá abrir una vez desde la Tierra. Por este motivo se decide enviar toda una expedición científica multinacional, con algunos militares, para montar una base y estudiar la tecnología de los Antiguos, pensando que allí ya encontrarán mogollón de fuentes de energía para abrir el Stargate de vuelta.

Los principales expedicionarios en la primera temporada. Por cierto, si no fuera porque esta serie es de 2004 y The Big Bang Theory de 2007, diría que el canadiense de la derecha es un clon de Sheldon Cooper, incluso en la personalidad arrogante y maniática. Va a ser que es al revés
Pero claro, cuando llegan resulta que la base es un pedazo de ciudad-nave espacial a la que ya casi no le queda energía después de miles de años abandonada, con lo que tienen que enchufar sus propios generadores para que funcionen los sistemas básicos y poco más. Así que lo que iba a ser un picnic se convierte en un problemón con cada vez más frentes.
El más importante es la propia escasez de energía. No sólo tienen que racionar la que tienen, es que hace falta mucha más para poder reactivar zonas enteras de la ciudad o los escudos de la misma, no digamos ya para volver a abrir el Stargate a nuestra galaxia. Una muy buena razón para que los expedicionarios se lancen a explorar mundos cercanos, registrando ruinas y contactando con civilizaciones de la zona… lo cual les lleva a más problemas, claro.
Y es que las civilizaciones de esta galaxia están bastante más picardeadas que las de la serie original. Desde mundos que no ayudan si no se les paga al contado a facciones que podrían estar más o menos de acuerdo contigo, pero que te montan una invasión en cuanto te descuidas. Será porque se huelen que los terrestres son pocos, o porque Atlantis es un premio muy goloso… o por las dos cosas a la vez. Así que los expedicionarios han dejado a un lado aquella actitud ingenua de “soy de la Tierra, tengo tecnología avanzada y vengo a ayudaros porque yo lo valgo” para ir con mucho más cuidado o incluso farolear ante extraños sobre su identidad, su número y sus intenciones.
Si ya este clima de falta de confianza y desunión es un peligro en sí mismo, la cosa se vuelve peor cuando descubres que hay un enemigo común mucho peor y más poderoso, que se rumorea fue quien acabó con los Antiguos. Cada cincuenta o sesenta doscientos o trescientos años (gracias por la corrección, maese Athal Bert) la amenaza despierta y arrasa con toda la población humana, dejando en cada mundo unos cuantos supervivientes para repoblar. Adivinad quiénes adelantan ese despertar accidentalmente
¿Os parecen suficientes problemas? Pues por si fuera poco resulta que su propia base es todo un misterio: una inmensa ciudad por explorar, llena de niveles, habitaciones y rincones que pueden contener información y artefactos de utilidad desconocida, pero también entidades que se han quedado atrapadas allí por vete a saber tú qué motivos y desde hace cuánto tiempo. Sí, amigos, ¡viven en las primeras salas de un dungeon!
Vamos, que como punto de partida para un sandbox no se me ocurre nada más completo y lleno de posibilidades. Muchas dificultades que rivalizan en el orden de prioridad, acciones con consecuencias palpables inmediatas y alrededor un montón de localizaciones interesantes que explorar, incluso sin salir de la base. ¡Una auténtica mina!
Y tann transplantable con un par de cambios a cualquier ambientación… MUAHAHA
Lo que hice en mis vacaciones
10 septiembre 2011
Bueno, como ya estoy de vuelta en la ciudad y veo que ilustres blogs SGRIanos como Brainstormer o En el Otro Viento han rescatado la costumbre de hacer una redacción post-vacacional explicando cómo ha sido el veraneitor de cada cual en lo friki, pues no voy a ser yo menos, ¡faltaría plus!
Después de a mi Princesa, que ha sido la verdadera protagonista de estas tres semanillas de playa, y a su abuela, a quienes he dedicado más atención han sido al que sale en esta foto de la izquierda y a su hermano, con lo que mi tiempo para el frikismo ha estado bastante limitado
. Pero bueno, al final he logrado hacer alguna cosilla que otra que se pueda poner en esta redacción.
La agonía del límite de la tarifa de datos
Este ha sido el primer verano en el que he disfrutado de un móvil con tarifa de datos y me ha encantado. No he tenido problemas de cobertura en ningún momento, lo que era mi principal preocupación, así que he podido consultar cada día mi blogroll y leer vuestras actualizaciones. Que yo pensaba que ibais a estar de vacaciones, mangurrianes, pero ¡anda que no habéis escrito en agosto!
El susto vino cuando se me ocurrió contrastar el consumo de datos que marcaba Net Counter con el que recogía Yoigo en su página web (a través de la aplicación MiAndroigo): resultó que estaba bastante más cerca de mi límite de 500 megas de lo que suponía. No entraré en cuál mide correctamente, al fin y al cabo, como Yoigo es el que me cobra todos los meses, supongo que tendré que hacerles caso a ellos.
El caso es que me entró una paranoia difícil de explicar. Por una parte tenía el comecome de quedarme sin límite, pero por otra tenía curiosidad de ver si después seguía teniendo internet pero a menos velocidad, como me prometieron. Esto me provocó algunos diálogos conmigo mismo a lo Gollum, alternando fases de “venga, bájate megas a saco y que sea lo que Crom quiera” con “¿Y si resulta que era mentira?” Finalmente acabé el mes en positivo por muy poquito (sí, soy un rajado) y no pude comprobarlo.
A nivel de aplicaciones frikis, he aprendido que en estos casos es mejor tirar con la aplicación de Google Reader que con GoodNews. La primera sólo va cargando la información que vas necesitando poco a poco, mientras que la última te carga al móvil todos los artículos sin leer. Lo cual está muy bien cuando tienes una wifi de banda ancha… pero si no te destroza el límite de datos.
Ah, y también he confirmado algo que ya sabía: me agobian mogollón los avisos de actualizaciones pendientes. Ya me molestaba en WordPress, pero nada comparable al estrés de ver un listado de doce o trece aplicaciones pendientes de actualizar… ¡qué estrés cada vez que saltaba un aviso!
Reflexiones sobre el Asus Transformer
No sé si alguno lo dudaba aún, pero un tablet no es un ordenador. No hay aplicaciones que sean similares a un editor de textos (al menos que haya visto gratuitas… estoy abierto a cualquier sugerencia
) (EDITADO: me señala el maese Selenio en los comentarios de esta entrada la existencia de una aplicación que me había pasado totalmente desapercibida: Polaris Office. Tiene un procesador de textos completito y permite bajar documentos de Google Docs para editarlos.) Todo lo más hay aplicaciones que permiten tomar notas, pero tienen un límite de caracteres. Incluso teniendo wifi las aplicaciones como Google Docs o WordPress, a día de hoy, son una auténtica castaña, y he encontrado problemas para editar las entradas del blog a través de los navegadores que tengo instalados (Opera y Dolphin, aparte del nativo). Quizás en el futuro aparezcan aplicaciones adecuadas, pero mientras tanto he tenido que seguir recurriendo a mi viejo Tablet PC para escribir textos extensos y maquetar las entradas del blog.
Para lo que sigue sirviendo, y de forma excelente, es para navegar por internet, consultar y escribir correos y tener un montón de libros roleros a mi alcance sin ocupar apenas espacio. Particularmente éste es el uso que más le he dado durante estas vacaciones. ezPDF es una gran aplicación, y me encanta poder leer las páginas de varias columnas tan típicas en los manuales roleros sin recurrir a zooms ni nada por el estilo: simplemente poniendo el Transformer en apaisado se lee perfectamente a tamaño real. Además, con Inkpad al alcance de un par de pulsaciones me resultó muy divertido ir tomando notas para futuras entradas del blog a medida que iba leyendo.
En fin, al final lo que me venía a la mente es que un tablet es como un Smart: es divertido, sencillo de aparcar y le sacas todo el partido cuando estás en ciudad, pero si vas a hacer viajes largos o necesitas otras cosas, mejor vete en el familiar de toda la vida.
Las Monarquías de Dios
Pero no todo ha sido cacharrear con aparatitos con pantallitas, no os creáis. He conseguido acabarme los dos primeros volúmenes de esta saga y ya estoy impaciente por hacerme con el tercero, que sale en este mes. No es, como pone en la contraportada, “Canción de Hielo y Fuego con pólvora, menos puntos de vista y un ritmo mucho más rápido”, más que nada porque aquí el desarrollo no tiene vueltas de tuerca tan brutales y despiadados como en la obra de Martin. Pero que esto no os haga pensar que son un coñazo, ni mucho menos. Las tramas son muy ágiles, hay batallas de masas muy bien narradas a tutiplén y, cuando crees tener calado lo que está haciendo el autor, en el momento más inesperado llega y le añade otra subcapa a uno de los misterios que le da otra dimensión a toda la ambientación.
Me explico un poco mejor. La mayor parte de la trama transcurre en un trasunto de la Europa del Siglo XV en la que el autor le da otro nombre a la mayoría de las cosas (países, religiones, etc), pero dejando el resto de cosas más o menos familiares para que el lector no se pierda. Un poco como en Séptimo Mar, pero mejor hecho. Por ejemplo, hay una Iglesia con un Papa, unos sultanatos que adoran a un Profeta, unos minipaíses fragmentados que son lo que quedan de un antiguo imperio que civilizó todo el continente, etc etc. A esta base Paul Kearney le añade la existencia de magia y de una raza de licántropos, como para darle un poco de salsilla, y hala, a recrear en este mundo algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de Europa, como la caída de Constantinopla, el descubrimiento de América o el Gran Cisma de Occidente. O al menos esto es lo que parece al principio… hasta el final del primer libro, claro. Entonces las cosas cambian lo suficiente como para que te pique la curiosidad de ver cómo va a acabar esto.
Lo dicho, no será una de las sagas que cambiarán el rumbo de la Fantasía (más que nada porque es de ¡1995!) pero es de esas que le dan un toque más maduro al género y lo hacen más entretenido. Y desde luego merece mucho más estar en vuestras estanterías que fumadas como Añoranzas y Pesares, dónde va a parar.
Rol
Pude leerme varios PDFs roleros en Tablet Prime, a los que les dedicaré un par de entradas, y dejé a medias el Swashbucklers of the Seven Skies, que tengo en físico y me está encantando. Lo que llevo leído es solamente ambientación, pero es de esas bizarradas que me hubiera gustado diseñar a mí. Islas flotantes, siete estaciones (o cielos) muy peculiares, navíos que se desplazan en un entorno tridimensional, mosqueteros, espadachines, algo de magia, loros gigantes, un sistema monetario basado en la fama de cada uno… lo dicho, una delicia y encima muy bien escrita y estructurada. Por cierto, que me recuerda mogollón al desaparecido proyecto de Visiones de Alenta… Y el problema que le veo es el mismo que a todos los juegos con trasfondos tan exóticos: debe ser bastante difícil explicárselo a los nuevos jugadores.

Resumiendo, la próxima tiro con la aventura de los piratas y me dejo de nostalgias.
Y por último, me ha llegado por fin el Ashen Stars con la firmilla de Robin D. Laws. ¡Otra firma más para mi colección!
Televisión
Pues… aparte de ponerme al día con Sálvame Diario (inevitable musiquilla de fondo en mis lecturas de sobremesa) y de flipar con el pedazo de tema a lo ska de los Davincibles (aunque los dibus son bastante… mediocres), he conseguido verme gran parte de la segunda temporada de Jericho. Y sigo pensando que todas las situaciones por las que van pasando serían geniales para jugarlas en una partida rolera. Seguro que no hay muchos jugadores que hayan visto la serie, así que…
Y a nivel friki poco más. Hubiera sido un puntazo haber podido acercarme a Granada para tomarme un café con los ínclitos Cromjose y Valver (y haber charlado con él sobre ese pedazo de proyecto llamado Multifriki), pero no hubo manera de dejar a solas a mi Princesa con su abuela. A ver si el año que viene nos combinamos mejor mi Reina y yo con las vacaciones y lo celebramos por todo lo alto en alguna tetería del Zacatín o algo, ¿no?
Sobre el futuro próximo, pues mi septiembre está siendo bastante conflictivo a nivel de calendario no-friki, a ver si consigo escaquearme unas cuantas horas para acudir a las Ludo Ergo Sum de este año. Y respecto a los Edge Days… ¿en el Parque de Atracciones? ¿En serio?

Por si acaso, voy practicando ya con la lanza y el escudo...
3ª Temporada de Águila Roja: Mentiras y más mentiras
12 abril 2011
Vaya. Tenía esta entrada en la nevera desde que la escribí, en principio para participar en este concurso del Opinómetro que finalmente (y como preveía desde que se anunció) ganó Velasco. Pero dado que dentro de poco se estrena Águila Roja: La película, y que me he enterado gracias a Mario Grande de que la editorial Hidra ya ha sacado los librojuegos basados en el personaje, ¿qué mejor momento para que esta entrada vea la luz? Pues allá vamos.
No es fácil ser fan de Águila Roja, y menos en el mundillo friki. Cuando dices que sueles seguir la serie, te suelen mirar de soslayo, a veces dudando de si estás cuerdo o no. “¿Un Ninja en el siglo de Oro español? ¿Tramas propias de Médico de Familia? Tío, lo tuyo es grave”. Entonces, para defenderte, echas mano de lo de siempre: Que si por fin echan una serie de aventuras en Televisión Española, que si al menos la gente se ha enganchado a las aventuras de un ninja en lugar de al enésimo culebrón…
Por lo menos uno se veía respaldado por las dos primeras temporadas, la primera con altibajos, pero la segunda un genial crescendo hasta la traca final. Podías recomendarlas sin que se te cayera la cara de vergüenza. Que no son la octava maravilla del mundo, pero al menos eran un producto bastante digno para lo que se hacía aquí en España.
Y entonces llega la tercera temporada, llena de promesas. Nos prometieron grandes momentos gracias al marido de Margarita, un tercer competidor con pocos escrúpulos. Nos prometieron más escenas de acción. Incluso nos prometieron meter en la misma serie Piratas y Ninjas, el meme más característico del mundillo friki, introduciendo a la hermana de Penélope haciendo de piratilla.

Ésta es una de las imágenes que rularon anunciando la tercera temporada. Si pulsáis en ella, veréis el artículo de aguilaroja.mizona.tv de donde proviene esta foto.
Mintieron vilmente.
Al gran personaje de Alberto San Juan se lo cepillaron en el segundo capítulo, tirando por la borda todas las posibilidades que habría tenido un enemigo que encima conoce la identidad del héroe. Y hubiera estado justificado si el resto de la temporada fuera tan absolutamente increíble que necesitaran todo el tiempo disponible para desarrollar las tramas agusto… pero qué va. Los cuatro episodios restantes son a cada cual más atroz, dedicándose a sacar a los secundarios llorando, siendo objeto de los más ridículos abusos y pasándolas bastante putas en general, mientras el protagonista de la serie se pasa los episodios arrinconado en una trama secundaria.
De vergüenza es especialmente el arco argumental del falso Fin del Mundo, que en cualquier otra serie hubiera sido un evento de primer orden y aquí fue un verdadero tostón. Al final no pasó de ser una excusa para renovar a los PNJs del servicio de la Marquesa. Ah sí, y para que la Marquesa llorase otra vez. Y otra. Y otra más. Santa Macumba, es un milagro que no se haya deshidratara Myriam Gallego con tanta lágrima.
Y no se queda ahí la cosa, no. Esta temporada es la única que tiene seis episodios en lugar de los 12 que han tenido las demás. No sé si cabrearme porque nos hayan colado esto como temporada o darles las gracias, porque esto se estaba convirtiendo en “Los infortunios de la Marquesa de Santillana”. Aunque claro, con los últimos datos de audiencia, igual los gerifaltes interpretan que ése es el camino a seguir.
En fin, señores de Televisión Española: dejen de meter culebronismo barato en mi serie de aventuras. Y no llamen “temporada” a lo que es una “mitad de temporada”. No todos somos unos borregos descerebrados.
Previamente:
¿Qué tal un ReV como concurso televisivo?
Esta mañana recordé esta entrada en El retorno de Sandman sobre El Rescate del Talismán, y entonces me vino a la cabeza la pregunta de este título. ¿Y lo que molaría un concurso que fuera un Rol en Vivo?
Me imaginé un pueblo de los que hay abandonados en los Pirineos, reconstruido y sembrado de actores haciendo de PNJs. Luego varios grupos de concursantes: que si unos amiguetes poligoneros mazaos formando un grupo enteramente de guerreros, que si una familia típica española con el padre haciendo de mago, la mujer de clérigo y los hijos de guerreros… Dos cámaras y dos directores de juego siguiento en todo momento a cada grupo en sus correrías por los montes, rollo Pekín Express. Pequeñas quests para ganar tesoro convertible en euros, pero que también se pudiera gastar en mejores armas y armaduras. Peleas con extras, magia que funcionase a nivel de reglas y mejorada en postproducción, y un megaevento tipo “Asalto de los malos a la villa” como final de temporada.
¿Sería viable algo así? ¿Qué le haría falta para ser un éxito? ¿Nos comprará la idea alguna televisión?
Evangelizando a tu pareja
6 octubre 2010
¿Sufres, oh, compañero friki, porque a tu pareja no le gusta lo que a tí? ¿Has intentado que vea contigo alguna peli de las buenas y has tenido que sufrir una venganza en forma de “Siempre a mi lado” o “50 vestidos de novia”? Ya no más, compañero, ya no más.
Aquí tienes tres series que le gustarán a ella tanto como a tí. No son recomendaciones al azar o basadas en hipótesis, me consta su eficacia porque las he recomendado a parejas con tu mismo problema y en todas las ocasiones la operación ha sido todo un éxito: a ellas les encantó. Helas aquí:
Alias
Una de las primeras series de JJ. Abrams, trata sobre una agente de la CIA que descubre que no estaba trabajando para la
Compañía, sino para una agencia criminal que se hace pasar por ella. ¿Qué la hace tan buena?
- Tiene un ritmo endiablado, con abundancia de cliffhangers y giros argumentales
- toques de humor muy oportunos,
- una pareja protagonista cañón con tensión sexual muy bien llevada.
- un trasfondo ocultista muy bien llevado
A Pedro J. le gustó tanto que hizo todo un juego de rol basado en él, Eyes Only, con eso te lo digo todo.
Lo mejor sin duda son sus dos primeras temporadas. Luego la cosa decae un poco… pero bueno. Recomiendo que te bajes toda la serie para ir empalmando episodios, no podréis ver uno solo.
La leyenda del Buscador
Una serie de Sam Raimi, bastante mejor llevada que Hércules o Xena. En un clásico mundo medieval-fantástico, el Buscador de la Espada de la Verdad y sus dos compañeros
tendrán que matar al malvado archimago Darken Rahl y cumplir la profecía. ¿Tópico? Totalmente, pero sus puntos fuertes la llevan más allá del topicazo:
- Pareja protagonista con tensión sexual muy difícil de resolver, dados los poderes que tiene ella.
- Guión ágil y lleno de sorpresas y humor, demostrando constantemente que se pueden hacer aún muchas cosas con una premisa tan trillada.
- Zeddicus Zu’l Zorander, la mejor representación del mago arquetípico hasta el momento (con permiso de Gandalf)
The Big Bang Theory
La vida de cuatro investigadores científicos, muy frikis, cambia cuando se muda al piso de al lado una tía buena con mucho carácter, pero bastante normalita. Ya, ya sé que la conocéis de sobra, pero nunca se sabe, jejeje. Veamos sus cualidades:
- Es la mejor guía de iniciación al mundo friki jamás creada, consigue que personas “normales” se rían con chistes y situaciones muy muy frikis. Creo que lo mejor que me han dicho de la serie es “Vaya, Erekíbeon, ahora entiendo mucho mejor tu humor”
- Los personajes son tan entrañables que no puedes evitar querer irte a vivir con ellos. Hasta con Sheldon.
- En cierto modo es un Friends pero en friki, con el mismo componente de adicción y todo.
Y esas son mis recomendaciones, caballero. ¿Te parecen pocas? Pues sí, pero porque he probado con muchas otras películas o series y no han salido tan bien. Estoy seguro de que tú también tienes recomendaciones cuyo éxito has contrastado fehacientemente, así que compártelas en los comentarios. Está en tu mano el conseguir que todo el mundo sea cada vez más friki.
P.D.: Por si os lo preguntabais, no, yo no tengo este problema. Una de las cosas que más me gustan de mi Reina, aparte de su personalidad, de su inteligencia, de su dulzura y de lo buena que está, es que sus gustos son similares a los míos. Sí, soy un friki con suerte, jejejeje.
P.P.D.: Esta entrada me la inspiró el Ilustrísimo Bester Brainstormer cuando… bueno, dejemos los detalles. ¡Va por usted, caballero!
P.P.P.D.: Esta entrada está escrita así de rara porque trata de seguir todos los consejos de un curso de escritura Web que he recibido hace poco. A mí no me convence del todo… ¿qué tal lo veis vosotros?




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