Archivo de septiembre, 2011
Disfrutando en las Ludo Ergo Sum 2011
27 septiembre 2011
Cuidado, que esto engancha. Es la conclusión a la que he llegado después de estar un día entero allí y habérseme quedado el cuerpo con ganas de más. Tantos eventos a la vez, tanta gente por saludar, tantos juegos por probar… y eso aun habiendo exprimido al máximo el tiempo que estuve allí. En fin, voy a dejarme este recordatorio por aquí para leérmelo el próximo año y recordar viejas experiencias.
Por la mañana
A los primeros que vi camino de las LES fue a los Caballeros de la Mesa del Miércoles pasando con su coche por delante del polideportivo. Pensé en esperarles, pero luego decidí que mejor les esperaba dentro, aprovechando que tenía que pasarme por el Mercadillo Friki para dejar un Advanced Fighting Fantasy, un GURPS 3ªed (que fue a parar a manos de Makarren), el Taura Lands of Alchemy, un Yermo de Kathol y un Brecha de Kathol, de la campaña del Guardián Oscuro de Star Wars D6, perfectamente precintados… y dos peluches, un Bob Esponja y un Patricio Estrella. ¿Adivináis qué se quedó sin vender?
Pero mis planes de esperar a los ilustres Caballeros del Miércoles se vinieron abajo cuando la organización de las LES me informó de que sólo quedaba un hueco en una mesa de Aventuras en la Marca del Este. Así que para allá me fui corriendo antes de que me lo quitaran, ya que no quería perderme la oportunidad de ver cómo lo dirigen otros. Mi sorpresa fue mayúscula cuando resultó que el máster era precisamente Reckila, quien me había dejado un comentario en la entrada anterior. ¡Qué pequeño es el mundillo friki! (EDITADO: ¡Y tan pequeño! Acabo de enterarme de que dos de mis compañeros son nada menos que los chicos del blog FTW! ¡Un saludo desde aquí!)
El módulo al que nos enfrentamos mis aguerridos compañeros y yo resultó ser una exclusiva, ya que se trata de uno de los que aparecerá en el próximo Compendio de Aventuras, escrito por el propio Reckila. Una trama clásica pero efectiva, embellecida con numerosos detalles tanto sobre la vida cotidiana en los alrededores de Robleda (esos cipreses símbolo de hospitalidad) y con descripciones que hacen hincapié en el olfato, un sentido que se suele descuidar a la hora de sumergir a la audiencia en la escena. Tal vez demasiado largo para jugarse en unas Jornadas, pero sería la única pega que le pondría.

Las vívidas descripciones de Reckila me sugirieron un paisaje similar a éste al principio de la aventura
Sobre el juego en sí, no haré espoilers, pero diré que fueron mis camaradas de mesa los que se lucieron: desde el Mago (interpretado por Evilpollo) que lanzaba flechas cual reencarnación de Legolas, pasando por la Ladrona (Ransil) que consiguió sacar unas tiradas de Sigilo que ni Garrett, y llegando al Clérigo, que cuando le pilló el tranquillo a la maza se marcó un criticazo que tumbó a todo un Ogro, todos ellos fueron tremendamente eficaces. Todo lo contrario a mi Enano, cuyo mayor éxito fue lograr entretener a un trasgo con un bocata de longaniza (situación que Reckila supo llevar estupendamente desde el lado del máster, todo hay que decirlo
). Al menos logramos completar una de las misiones, aunque se hizo la hora de comer y que tuvimos que dejar la partida a las puertas del Dungeon. Y no sería la última vez en la jornada…
Como anécdota, me permití el lujo de levantarme de la mesa y preguntarle al mismísimo Steinkel sobre la forma tridimensional del área del conjuro de Sueño. Su respuesta: la que más le beneficie al máster. ¿Aparecerá esta forma de entender el mastereo en una próxima ampliación de reglas? Si es así, no olvidéis que lo leísteis primero en Padre, Marido y Friki
La comida transcurrió en un chino de la zona, pero por motivos de organización y espacio no hubo forma de conseguir que fuera una comida SGRIana. Pero no tengo quejas sobre los compañeros de mesa que me tocaron, qué va: Carlos Plaza, Steinkel, Kane, Juan F. Donoso, Reckila, Mario y Absolom, ni más ni menos. Bueno, tuve mi momento extraño cuando le expliqué a Juan F. Donoso que precisamente había puesto a la venta en el mercadillo el Taura (glabs), pero afortunadamente la cosa pasó desapercibida entre arroces tres delicias y sucesivas conversaciones sobre batallitas míticas en SPQRol, futurclones y el ya clásico debate sobre cómo universalizar el rol. ¡Un honor y un placer compartir platos y pareceres con vosotros, caballeros!
Por la tarde
Tras tomarme un café con leche y disfrutar de las pastitas hechas a mano que nos brindó la organización (buenísimas!!), encontré el momento para departir con Bester, desvirtualizar por fin a Jan Cantor y echarle un largo vistazo a las tiendas de las LES para hacer unas cuantas compras. Y, aprovechando que tenía a los autores de algunas de ellas por allí, me dediqué a la caza y captura de firmas. Así cayeron los autógrafos del sin par Calaboso, el gran Steinkel y el inigualable JMPR, quien además me presentó a Miguel A. Villén y me enseñó un CdB: Aliens ¡impreso!, obra de Torak.
Por cierto, que tuve el inmenso privilegio de departir reposadamente con JMPR y Miguel sobre sistemas ligeros (FATE, Airship Pirates, Risus), el papel del máster, también sobre experiencias militares (las suyas mucho más nutridas, dónde va a parar
) y sobre sus adorados gatos. Una experiencia que espero repetir próximamente con ellos, aunque ojalá que sea con una cerveza en la mano y sin tener nada más que hacer
Una vez descansados y refrescados, nos volvimos al lío. Fue entonces cuando localicé por fin a Fran Conbarba en una mesa, y a base de darle la chapa… bueno, esto mejor no lo cuento, vaya a ser que haya represalias. Bastante tengo ya con tener que realizar una crítica despiadada de Donjon XDDD. El caso es que Fran estaba solo porque nadie se había apuntado a la partida de demostración. ¡Inconcebible! JMPR agarró a dos amigos suyos y Carlos de la Cruz se animó en cuanto supo de qué iba la cosa, así que de golpe y porrazo éramos una mesa de cinco.
La mesa al completo, gracias al maese Miguel A. Villén (¡¡muchísimas gracias, caballero!!)
Y menuda mesa, señores… entre que el máster animaba a la participación y nos tentaba constantemente con opciones mefistofélicas, que el reglamento premia la creatividad y que mis compañeros estaban especialmente inspirados (particularmente nuestra clérigo), la partida fue una auténtica delicia, llena de momentos delirantes y descacharrantes. Podría poneros los ejemplos de esa Caverna Oscura brillantemente iluminada por los Enanos Irónicos o la extraña costumbre de las Amazonas Elfas de casarse con quien las bese en combate, pero serían solo la punta del iceberg de todo lo que ocurrió durante la sesión. Y fue una verdadera lástima que tuviera que acabar también a las puertas del Dungeon (noto una tendencia aquí)… pero vamos, yo firmaba por continuar una partida con los mismos participantes.

Parece que nuestro máster también se lo pasó en grande, como atestigua esta foto de Juan Carlos Herreros, de Ediciones Sombra
Conclusiones
No importa cuánto tiempo consiga para estos eventos, siempre me parecerá poco. Aunque después de esta experiencia tengo claras un par de cosas:
1- Tengo que dejarme más tiempo para coleguear. Pude saludar a muchos ilustres, no sólo a los que ya he comentado, sino también a Meroka, Bandido, Delfar, Terrax, y conocí por fin a Alex Koña, pero no pude dedicarles todo el tiempo que me hubiera gustado. En esto Carlos de la Cruz ya me llevaba ventaja y se dejó la tarde para jugar, un ejemplo que imitaré en las próximas ediciones.
2- Me ha encantado probar cosas nuevas. El Donjon fue una delicia, y vi multitud de juegos que me picaron la curiosidad: Heavy Gear, Cthulhutech… pero no sólo rol, también de tablero (algún día intentaré Descent o algo así) o alguno de esos wargames con escenografías tan chulas que había por allí. Así que las próximas jornadas voy a aprovechar la oportunidad para explorar esos reglamentos que me he leído pero que nunca he jugado. Que son unos cuantos cientos
En definitiva, maeses y maestres, ¿cuándo nos vamos a volver a reunir en un sarao similar?
A las Ludo Ergo Sum 2011
23 septiembre 2011
Aunque este año se habían puesto las cosas muy complicadas, al final he conseguido hacer un hueco en un calendario muy apretado y podré acercarme a las Ludo Ergo Sum de este año. Eso sí, echando mucho de menos a mi Reina, que me acompañó a la edición anterior y con la que pude probar el Dominion… snif.
No sé si encontraré alguna mesa rolera libre, porque fijo de que todas las de Holocubierta y Ediciones Sombra estarán petadísimas de personal… pero no me preocupa demasiado, ya me colaré en alguna otra mesa para probar juegos de tablero o lo que sea. Y a las malas, por lo menos me parece que este año podré saludar a un montón de gente, como los maestres Bester y Carlos de la Cruz.
¡Nos veremos por allí!
Los módulos “El desafío del….” para AD&D (I)
15 septiembre 2011
Como os contaba en la entrada anterior, resulta que le he dado bastante caña a Tablet Prime durante estas vacaciones. Bueno, supongo que era de esperar
Lo que no me esperaba es que, con la cantidad de PDFs de novedades y productos recientes que le he metido, al final con lo que me he puesto es con la serie de módulos “El Desafío del…”, que data nada menos que de ¡1992! Sí, parece que estoy en modo “abuelo cebolleta” otra vez… Aunque por lo que veo en la bloguesfera (la entrevista a Paco Campos en Aventuras de la Marca del Este, el Faterblog y los últimos artículos de la Frikoteca) no soy el único que le está dando vueltas a aquella época, jejeje.
El caso es que el concepto de esta serie de ocho módulos de AD&D (y de los que Zinco sólo tradujo los dos primeros) siempre me pareció curioso. Es decir, ¿aventuras diseñadas para ser jugadas por un DM y un solo jugador? Es más, ¿aventuras diseñadas para un solo ladrón o mago, que aunque sean de nivel 2-4 se desmayan con sólo mirarlos? ¡Esto hay que verlo! Ya no sólo por pillar ideas para partidas monojugador, sino también para examinar cómo se las apañaban con un sistema diseñado para grupos de al menos tres clases distintas…
La serie consiste en ocho módulos de unas 30 páginas, dos para cada categoría básica de personaje (Guerrero, Mago, Ladrón y Clérigo), de los cuales en España Zinco sólo tradujo los dos primeros: el Desafío del Guerrero y el Desafío del Mago. En esta entrada reseñaré brevemente los “desafíos I” , y me dejo los “desafíos II” para otra entrada, que si no me sale un tochopost de esos infumables.
El Desafío del Guerrero
Esta primera aventura tiene varias características que también presentarán el resto de “desafíos I”. La ilustración de portada no tiene que ver con ninguna de las tramas, y en las 30 páginas y pico se detalla una localidad completa, se esbozan los parajes de alrededor, se presentan varios PNJs contratables como mercenarios y luego se profundiza en la trama principal, adecuada para un PJ de nivel 2-4.
En este Desafío en concreto la trama principal es un poco… sosa, la verdad. Tanto que se ofrecen unas cuantas tramas secundarias que no tienen nada que ver para añadirle algo más de saborcillo. Teóricamente el Personaje Jugador tendrá que seguirle la pista (¡un Guerrero investigando!) a un cargamento de oro que desapareció hace tiempo camino del pueblo. La movida es que, si el DM no anda con ojo y no falsea alguna tirada de las que el texto le “obliga” a hacer, es muy probable que la partida llegue a un punto muerto por no haber salido una pista clave para seguir la investigación. Vamos, el tipo de cosas que hemos venido sufriendo en silencio desde hace tanto tiempo hasta que GUMSHOE nos hizo ver la luz. [modo irónico: OFF]
Pero bueno, si el DM está avisado y consigue que el PJ vaya acompañado por ahí, el módulo no resulta un completo desastre. Tiene su dungeon, sus pistas falsas y sus tramas secundarias con giros argumentales que ahora, veinte años después, quizá están bastante vistos. Pero todavía guarda algún momento que me ha sorprendido gratamente, como cuando cierto cadáver de dragón… nah, mejor lo dejo ahí.
En fin, si tuviera que ordenar los cuatro módulos por cuánto me han gustado, este ocuparía el tercer lugar.
El Desafío del Clérigo
Situada en un pueblo distinto al anterior (pero que también tiene esa distribución de caserones aislados tan típica de los autores yankis que no tienen ni idea de lo que es un pueblo medieval), en esta ocasión la aventura empieza pisando fuerte: El PJ Clérigo se despierta en su habitación en mitad de un ataque masivo zombi. Y difícilmente puede haber una situación más apropiada para que un Clérigo sea el absoluto protagonista, vamos. Se espera que él sea quien lidere el contraataque de los lugareños, rescatando habitantes, rompiendo el asedio de los no-muertos sobre algunas localizaciones y consiguiendo resistir hasta que los podridos comiencen a retirarse hacia el cementerio. Y eso en la primera parte del módulo, oiga.
La segunda parte se centra en la investigación de por qué se levantan los muertos del cementerio. Esta parte es algo más previsible, con su Dungeon y todo, pero con una ligera vuelta de tuerca que me ha gustado, ya que hay una negociación interesante para conseguir acabar el módulo con éxito.
Semejante despliegue no deja muchos huecos para tramas secundarias, pero no las eché de menos, porque la principal es suficientemente entretenida y aprovecha todas las fortalezas del Clérigo para hacerlas brillar. El único “pero” es que los zombis no son infecciosos… pero eso es achacable a todos los zombis D&Dianos.
Para mí, el segundo desafío más entretenido de la serie.
Wizard’s Challenge
La villa que se presenta en este Desafío puede muy bien ser el sitio perfecto para que un Mago de nivel 2-5 se pase por aquí entre aventura y aventura. Sede de una antigua Cofradía de lanzaconjuros que hace tiempo se disolvió, aún quedan algunos Magos de niveles medios entre sus más célebres habitantes, y hay abundantes comercios que viven de vender materiales extraños y servicios mundanos a los hechiceros residentes. Todo invita a que el PJ se convierta en el pupilo de alguno de los magos o que se ponga con esa investigación mágica para la que nunca hay tiempo durante una campaña normal.
La movida es que empieza a haber avistamientos de un fantasma que parece rondar específicamente a los que tienen habilidades mágicas. Al principio no serán más que habladurías a las que los magos residentes no harán mucho caso, embebidos como siempre están en sus complicados experimentos, y quedará en manos del PJ el meterse o no a investigar… si es que no está liado ya en algunas de las tramas secundarias que se presentan. Lo más probable es que tome cartas en el asunto cuando suceda la primera muerte, pero si no lo hace en ese momento seguro que lo hará cuando el fantasma se le aparezca a él.
De los cuatro primeros Desafíos éste es el que más me ha gustado. No sólo presenta un sitio que puede ser útil a la larga al Mago, sino que el misterio en cuestión me parece que está bien desarrollado y adaptado a las fortalezas de esta Clase, con su línea temporal definida y con magos de alto nivel cuyas personalidades explican de forma convicente por qué queda en manos del PJ el resolverlo. Además las tramas secundarias son variadas y van desde lo cotidiano (me hicieron gracia algunas de las tareas que los pueblerinos vienen a proponerle al Mago, dado que es más accesible que el resto de los lanzaconjuros residentes) hasta lo exótico, pasando por alguna que se pasa por el forro las reglas puras y duras simplemente porque es un concepto suficientemente interesante como para andarse con restricciones estrictamente reglísticas (¿Un hombre-tigre aprendiendo magia? ¡Eso no está en las reglas!
). Los únicos “peros” que le pongo son que la sede de la Cofradía de Magos no es todo lo extraña que debería ser y que el oponente final puede ser demasiado poderoso para que lo “solee” el Mago protagonista, aunque ¿a qué Mago se le ocurriría ir sin guardaespaldas por esos mundos de Gygax?
Lo dicho, el mejor módulo de los cuatro.
Thief’s Challenge
Y del mejor módulo pasamos directamente al que es para mí el peor módulo de la serie, al menos hasta el momento. Un batacazo de aúpa. La trama principal, el misterio del Bandido Alagaviota que trae en jaque a dos cofradías de ladrones, termina importando un pito cuando uno se encuentra con aberraciones como éstas:
- Al PJ le mandan a una de las cofradías en plan “intercambio de estudiantes”.
- El primer trabajo del Ladrón consiste en asaltar una mansión. Pero para evitar las complicaciones de planear un asalto, van y le dan al PJ unos “papeles de experto en antigüedades” con los que consigue que el mismísimo dueño le haga un tour por toda la casa. Y le exigen que al día siguiente dé el golpe. Ahí, evitando sospechas.
- El Ladrón cuenta con un PNJ “niñera” al que, cuando ve su liderazgo peligrar por los progresos del PJ, no se le ocurre otra cosa que ¡retarle a ver quién es el mejor asaltando la misma mansión! ¡Dos asaltos seguidos en una semana!
- Se proporciona un mapa de toda la región con varias localizaciones, pero en la descripción de la inmensa mayoría se incluyen variaciones de “Es mejor disuadir al Ladrón de venir por aquí”, “No es el mejor sitio para que un Ladrón solitario ronde” o “Si se le ocurre aparecer por estos lares lánzale una patrulla entera de bichos, para que aprenda”.
Por si fuera poco, el escenario transcurre entre dos aldeas chiquitujas que controlan las esclusas de un río y por el pantano del mismo, lo que parece el elemento ideal para un Explorador más que para un Ladrón. Como si para el autor los gremios de ladrones no tuvieran Guerreros, Magos o Clérigos entre sus filas, un punto de partida que es la guinda de tanto despropósito.
Y hasta aquí la primera hornada de aventuras en solitario. ¿Qué pasará con la segunda? ¿Mantendrá el nivel o se hundirá? ¿Conseguirá el Ladrón tener una aventura decente? ¡No se pierdan la segunda entrada!
Lo que hice en mis vacaciones
10 septiembre 2011
Bueno, como ya estoy de vuelta en la ciudad y veo que ilustres blogs SGRIanos como Brainstormer o En el Otro Viento han rescatado la costumbre de hacer una redacción post-vacacional explicando cómo ha sido el veraneitor de cada cual en lo friki, pues no voy a ser yo menos, ¡faltaría plus!
Después de a mi Princesa, que ha sido la verdadera protagonista de estas tres semanillas de playa, y a su abuela, a quienes he dedicado más atención han sido al que sale en esta foto de la izquierda y a su hermano, con lo que mi tiempo para el frikismo ha estado bastante limitado
. Pero bueno, al final he logrado hacer alguna cosilla que otra que se pueda poner en esta redacción.
La agonía del límite de la tarifa de datos
Este ha sido el primer verano en el que he disfrutado de un móvil con tarifa de datos y me ha encantado. No he tenido problemas de cobertura en ningún momento, lo que era mi principal preocupación, así que he podido consultar cada día mi blogroll y leer vuestras actualizaciones. Que yo pensaba que ibais a estar de vacaciones, mangurrianes, pero ¡anda que no habéis escrito en agosto!
El susto vino cuando se me ocurrió contrastar el consumo de datos que marcaba Net Counter con el que recogía Yoigo en su página web (a través de la aplicación MiAndroigo): resultó que estaba bastante más cerca de mi límite de 500 megas de lo que suponía. No entraré en cuál mide correctamente, al fin y al cabo, como Yoigo es el que me cobra todos los meses, supongo que tendré que hacerles caso a ellos.
El caso es que me entró una paranoia difícil de explicar. Por una parte tenía el comecome de quedarme sin límite, pero por otra tenía curiosidad de ver si después seguía teniendo internet pero a menos velocidad, como me prometieron. Esto me provocó algunos diálogos conmigo mismo a lo Gollum, alternando fases de “venga, bájate megas a saco y que sea lo que Crom quiera” con “¿Y si resulta que era mentira?” Finalmente acabé el mes en positivo por muy poquito (sí, soy un rajado) y no pude comprobarlo.
A nivel de aplicaciones frikis, he aprendido que en estos casos es mejor tirar con la aplicación de Google Reader que con GoodNews. La primera sólo va cargando la información que vas necesitando poco a poco, mientras que la última te carga al móvil todos los artículos sin leer. Lo cual está muy bien cuando tienes una wifi de banda ancha… pero si no te destroza el límite de datos.
Ah, y también he confirmado algo que ya sabía: me agobian mogollón los avisos de actualizaciones pendientes. Ya me molestaba en WordPress, pero nada comparable al estrés de ver un listado de doce o trece aplicaciones pendientes de actualizar… ¡qué estrés cada vez que saltaba un aviso!
Reflexiones sobre el Asus Transformer
No sé si alguno lo dudaba aún, pero un tablet no es un ordenador. No hay aplicaciones que sean similares a un editor de textos (al menos que haya visto gratuitas… estoy abierto a cualquier sugerencia
) (EDITADO: me señala el maese Selenio en los comentarios de esta entrada la existencia de una aplicación que me había pasado totalmente desapercibida: Polaris Office. Tiene un procesador de textos completito y permite bajar documentos de Google Docs para editarlos.) Todo lo más hay aplicaciones que permiten tomar notas, pero tienen un límite de caracteres. Incluso teniendo wifi las aplicaciones como Google Docs o WordPress, a día de hoy, son una auténtica castaña, y he encontrado problemas para editar las entradas del blog a través de los navegadores que tengo instalados (Opera y Dolphin, aparte del nativo). Quizás en el futuro aparezcan aplicaciones adecuadas, pero mientras tanto he tenido que seguir recurriendo a mi viejo Tablet PC para escribir textos extensos y maquetar las entradas del blog.
Para lo que sigue sirviendo, y de forma excelente, es para navegar por internet, consultar y escribir correos y tener un montón de libros roleros a mi alcance sin ocupar apenas espacio. Particularmente éste es el uso que más le he dado durante estas vacaciones. ezPDF es una gran aplicación, y me encanta poder leer las páginas de varias columnas tan típicas en los manuales roleros sin recurrir a zooms ni nada por el estilo: simplemente poniendo el Transformer en apaisado se lee perfectamente a tamaño real. Además, con Inkpad al alcance de un par de pulsaciones me resultó muy divertido ir tomando notas para futuras entradas del blog a medida que iba leyendo.
En fin, al final lo que me venía a la mente es que un tablet es como un Smart: es divertido, sencillo de aparcar y le sacas todo el partido cuando estás en ciudad, pero si vas a hacer viajes largos o necesitas otras cosas, mejor vete en el familiar de toda la vida.
Las Monarquías de Dios
Pero no todo ha sido cacharrear con aparatitos con pantallitas, no os creáis. He conseguido acabarme los dos primeros volúmenes de esta saga y ya estoy impaciente por hacerme con el tercero, que sale en este mes. No es, como pone en la contraportada, “Canción de Hielo y Fuego con pólvora, menos puntos de vista y un ritmo mucho más rápido”, más que nada porque aquí el desarrollo no tiene vueltas de tuerca tan brutales y despiadados como en la obra de Martin. Pero que esto no os haga pensar que son un coñazo, ni mucho menos. Las tramas son muy ágiles, hay batallas de masas muy bien narradas a tutiplén y, cuando crees tener calado lo que está haciendo el autor, en el momento más inesperado llega y le añade otra subcapa a uno de los misterios que le da otra dimensión a toda la ambientación.
Me explico un poco mejor. La mayor parte de la trama transcurre en un trasunto de la Europa del Siglo XV en la que el autor le da otro nombre a la mayoría de las cosas (países, religiones, etc), pero dejando el resto de cosas más o menos familiares para que el lector no se pierda. Un poco como en Séptimo Mar, pero mejor hecho. Por ejemplo, hay una Iglesia con un Papa, unos sultanatos que adoran a un Profeta, unos minipaíses fragmentados que son lo que quedan de un antiguo imperio que civilizó todo el continente, etc etc. A esta base Paul Kearney le añade la existencia de magia y de una raza de licántropos, como para darle un poco de salsilla, y hala, a recrear en este mundo algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de Europa, como la caída de Constantinopla, el descubrimiento de América o el Gran Cisma de Occidente. O al menos esto es lo que parece al principio… hasta el final del primer libro, claro. Entonces las cosas cambian lo suficiente como para que te pique la curiosidad de ver cómo va a acabar esto.
Lo dicho, no será una de las sagas que cambiarán el rumbo de la Fantasía (más que nada porque es de ¡1995!) pero es de esas que le dan un toque más maduro al género y lo hacen más entretenido. Y desde luego merece mucho más estar en vuestras estanterías que fumadas como Añoranzas y Pesares, dónde va a parar.
Rol
Pude leerme varios PDFs roleros en Tablet Prime, a los que les dedicaré un par de entradas, y dejé a medias el Swashbucklers of the Seven Skies, que tengo en físico y me está encantando. Lo que llevo leído es solamente ambientación, pero es de esas bizarradas que me hubiera gustado diseñar a mí. Islas flotantes, siete estaciones (o cielos) muy peculiares, navíos que se desplazan en un entorno tridimensional, mosqueteros, espadachines, algo de magia, loros gigantes, un sistema monetario basado en la fama de cada uno… lo dicho, una delicia y encima muy bien escrita y estructurada. Por cierto, que me recuerda mogollón al desaparecido proyecto de Visiones de Alenta… Y el problema que le veo es el mismo que a todos los juegos con trasfondos tan exóticos: debe ser bastante difícil explicárselo a los nuevos jugadores.

Resumiendo, la próxima tiro con la aventura de los piratas y me dejo de nostalgias.
Y por último, me ha llegado por fin el Ashen Stars con la firmilla de Robin D. Laws. ¡Otra firma más para mi colección!
Televisión
Pues… aparte de ponerme al día con Sálvame Diario (inevitable musiquilla de fondo en mis lecturas de sobremesa) y de flipar con el pedazo de tema a lo ska de los Davincibles (aunque los dibus son bastante… mediocres), he conseguido verme gran parte de la segunda temporada de Jericho. Y sigo pensando que todas las situaciones por las que van pasando serían geniales para jugarlas en una partida rolera. Seguro que no hay muchos jugadores que hayan visto la serie, así que…
Y a nivel friki poco más. Hubiera sido un puntazo haber podido acercarme a Granada para tomarme un café con los ínclitos Cromjose y Valver (y haber charlado con él sobre ese pedazo de proyecto llamado Multifriki), pero no hubo manera de dejar a solas a mi Princesa con su abuela. A ver si el año que viene nos combinamos mejor mi Reina y yo con las vacaciones y lo celebramos por todo lo alto en alguna tetería del Zacatín o algo, ¿no?
Sobre el futuro próximo, pues mi septiembre está siendo bastante conflictivo a nivel de calendario no-friki, a ver si consigo escaquearme unas cuantas horas para acudir a las Ludo Ergo Sum de este año. Y respecto a los Edge Days… ¿en el Parque de Atracciones? ¿En serio?

Por si acaso, voy practicando ya con la lanza y el escudo...


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