Archivo de septiembre, 2010
What I want from published adventures
Probando esto de los “asides” de WordPress… dicen que es una forma de microblogging para realizar entradas cortas. Ahí va la primera, un artículo interesante en Critical hits sobre lo que se busca en una aventura publicada: http://critical-hits.com/2010/09/20/what-i-want-from-published-adventures/
Águila Roja: 2ª temporada
22 septiembre 2010
Vaya, mañana empieza la emisión de la tercera temporada y se inicia el rodaje de la película, y yo tenía este borrador por aquí perdido. Hora de sacarlo a la luz, antes de que sea más tarde.
No quería que cualquier lector casual de este blog, de esos que llegan aquí haciendo búsquedas sobre “Águila Roja” (que son bastantes), pensara que mi opinión sobre la segunda temporada de Águila Roja es la que expuse en la última entrada sobre los dos primeros capítulos. No, la cosa mejoró después muchísimo, y creo que es de justicia reseñarlo así.
Si no supiera que hay una diferencia de meses entre la grabación de los capítulos y su fecha de emisión, diría que el clamor popular hizo efecto, se ejecutó de forma expeditiva a los responsables de los infames primeros capítulos y se retomó al equipo original. Pero tendré que suponer que alguien de “arriba” vio lo que se había perpetrado hasta el momento y tomó medidas. Aprende, George Lucas.
Sea como fuere, el caso es que los dos siguientes capítulos fueron de lo mejorcito de todas las temporadas de la serie. El arco argumental fue el secuestro de Margarita por parte de unos esclavistas argelinos, y el guión tiene todos los ingredientes que debería haber en cualquier relato de aventuras. La escena en el cubil de la secta sexual, el descubrimiento de quién está detrás de todo, la angustia de las mujeres en las cuevas, el genial error de Águila Roja atacando a unos cabreros inocentes o el magistral combate en los botes, con guiño a Indiana Jones incluido, me reconciliaron con la serie. Hombre, por fin se habían dado cuenta de todas las posibilidades y las estaban explotando.
El resto de la temporada tuvo sus altibajos, aunque afortunadamente no volvimos a sufrir episodios tan bochornosos como los del principio y pudimos disfrutar de otros también muy buenos, como el episodio final. Pero antes démosle un repaso a otros aspectos.
Personajes
El reparto original siguió en su línea de la temporada pasada, más o menos. Águila Roja sigue mu blandito, Satur es el puto amo, la marquesa sigue con sus lloros, etc etc. El único personaje que cambió de forma interesante fue el Comisario, que pasa por toda una serie de cuitas existenciales que le llevan desde la depresión suicida a ganarle la mano a su jefe en su propio terreno. Eso sí, en todo momento sigue siendo un mamonazo. Genio y figura.
Pero en esta temporada hubo también unas cuantas incorporaciones que merecen una breve reseña.
El cardenal Mendoza
Tras la disolución de la camarilla de la primera temporada había que poner un nuevo mastermind que manejara los hilos de los malosos. Tal vez alguien pensó en el famoso Cardenal Richelieu, pero se quedó en las formas. Mientras que Richelieu es uno de esos rivales a los que admiras por su deportividad al asumir las derrotas y elogiar al rival, a Mendoza no puedes más que odiarlo y desearle la más dolorosa de las muertes a manos de alguno de los degenerados que comanda.
Su trama es de largo la más interesante de la temporada, mucho más que el macguffin ese del medallón. Su candidatura a papa hace que necesite pasta y apoyos cuanto antes, y para ello se dedica a estar detrás de todos los asuntos turbios o directamente ilegales que se pueda imaginar: asesinato de rivales, trata de esclavas, extorsión a la realeza, impuestos abusivos, mercadeo de cadáveres… Sí, yo también pienso que es una metáfora de la política actual. O igual no es tan metáfora, quién sabe.
La verdad es que el rictus que le pone Jose Ángel Egido contribuye mucho a la fostiabilidad del personaje, desde luego.
Irene y Martín
Sólo hay dos palabras para definir el papel de estos pollos en la serie: Fan Service. Sus personajes tienen pinta de haber sido creados para complementar los despelotes de Gonzalo, Juan, Margarita y Lucrecia. Luego, para que no cante demasiado, se les crea una aburrida trama de amor imposible entre clases sociales que la sosez de los personajes no hace sino hundir aún más en la ramplonería y hala, andando.
Si creéis que exagero, sólo echadle un vistazo a las ridículas excusas que tienen estos dos para salir en bolas. Por Crom, si hasta hay una escena gratuita en la que el Comisario le ordena a Martín haga un integral ¡delante de todo el servicio de la marquesa!
La cosa se arregla un poco hacia el final de la temporada, cuando descubrimos el gran secreto del nacimiento de Irene. Pero vamos, tampoco es como para tirar cohetes sobre su originalidad o intensidad dramática.
El Orfebre Ninja
La única aportación destacable de la ridícula trama del medallón-macguffin. Si en la anterior temporada el personaje ¿PQC? fue el Franciscano Volador, en esta temporada tal honor recae sin duda en el Orfebre Ninja. Lo mismo te hace un medallón con compartimento secreto que se te infiltra en un palacio, te asesina una criada y te la esconde para que no la encuentres hasta dentro de dos episodios o te pone una serpiente en una cama… y sin llamar en ningún momento la atención, como un shinobi auténtico.
¿Quién era en realidad? ¿Dónde aprendió todas esas habilidades? ¿Por qué no las utilizó para escapar de esa celda en la que pasó veinte años? Señores, Bobba Fett hizo mucho menos, murió de la misma forma (cayéndose a lo tonto) y se ganó fama mundial y hordas de fans deseosos de imitarle. Pero en España un personaje mucho más meritorio no sólo no triunfa sino que inexplicablemente pasa totalmente desapercibido, incluso en los foros de acérrimos de la serie. He tenido que investigar bastante hasta dar con el nombre del actor, Paco Merino, porque en ningún lado se le relaciona con el personaje. Y para más inri, en la página oficial de Águila Roja sólo hay una foto en la que aparece. ¿No es indignante?
En fin… España es asín, para variar.
El capítulo final
No quería dejar de mencionar el excelente capítulo que acabó la temporada, sobre todo la escena en el castillo portugués. Sí, hubo mucho más que eso en el episodio, como la boda del Comisario y tal, pero palidece en comparación con la escena de acción culminante de la temporada.
Si bien la excusa para poner al niño y a Satur en el paredón es tan risible como la velocidad con la que el Águila Roja se presenta en Portugal cabalgando desde Madrid, el resto es de chapó. La angustia de los soldados españoles, la tensa espera, la resignación al ver que su fin se acerca irremediablemente… todas esas sensaciones consiguieron transmitirlas de forma memorable.

¡¡¡BATM...!! digoo... ¡¡ÁGUILA ROJAAAAA!! Mmm... no tiene un nombre muy gritable, no.
También la escena de acción es de lo mejorcito que he visto, no sólo por las coreografías de combate sino por el desarrollo de la lucha. Francamente, no se me ocurrían muchas formas de interrumpir un fusilamiento tan buenas como la que vimos en el primer Zorro de Banderas, pero ésta es cojonuda. Y tiene su aquel contemplar la desesperación de recargar un mosquete cuando tu enemigo tiene una ballesta de repetición o se te acerca espada en mano… y al revés, cuando tu enemigo tiene un mosquete cargado y tú sólo una espada.
El ritmo del combate es una montaña rusa con sus subidas y sus bajadas continuas, al contrario que las luchas habituales de cada capítulo hasta el momento. Pero cuando nos esperamos un abrupto final, cuando vemos al héroe y a sus maltrechos compañeros a punto de verse superados por el número, rodeados de soldados fuera de alcance y con las armas cargadas, mirándose en plan Toy Story 3… ¡bam! el séptimo de cab… estooo… el ejército español irrumpe a cañonazos, salvando la situación in extremis. Y yo a punto de caerme del borde del sillón. Magistral.
Mucho tengo que aprender aquí, señores. Ya quisiera yo poder transmitir en una mesa de juego o en un módulo esa tensión, ese nerviosismo, ese estar a punto de palmarla y esa explosión de alegría cuando en el último momento te salve el resultado de tus acciones anteriores. Mira que es un recurso manido, visto en miles de ocasiones y casi todas mal empleadas. Por eso me sorprende que en esta ocasión me haya emocionado, tengo curiosidad por analizar cómo lo consiguieron…
En fin, poco más. Espero que esta nueva temporada que empieza mañana siga subiendo el listón. Si han conservado el mismo equipo que en este último tramo de la 2ª temporada, estoy seguro de que así será.
Encuentros aleatorios
21 septiembre 2010
A estas alturas ya está más que descubierto el pastel, pero desde aquí también quería felicitaros a los componentes de Encuentros Aleatorios por la iniciativa que habéis tenido de iros a vivir a la misma casa. En cierto modo es como cuando soñábamos de jóvenes con irnos a vivir toda la panda de amigos al mismo edificio, solo que en este caso no tenéis que aguantar los ronquidos del vecino o preocuparos por las derramas… ah, es cierto, que habéis pagao por el dominio. Entonces no digo nada

Si Britait es el mago, Miss Katonic la piba, Scribble Elminster, René Raistlin y Selenio el soldado... ¿quién es Strahd? ¿Es una sutil convocatoria para la vacante?
Sólo un apunte más: me parece muy interesante la reflexión que hizo Tiberio al respecto:
“Esto debería hacernos reflexionar sobre el tema a las microeditoriales, si tiene sentido que estemos haciendo cada uno “la guerra por nuestra cuenta” y si la gente no se cansará muy rápido de nosotros por ser tantas y publicar tan lento.”
En los comentarios se aducen muy buenas razones para que las microeditoriales sigan separadas, como confianza, flexibilidad, pocos gastos, etc. No obstante nada impide que varias microeditoriales funcionen como distintas áreas bajo una misma editorial, cuyo nombre constituiría un sello reconocible y de garantía de cara a negociar con ilustradores y distribuidoras, por ejemplo. Aunque sea un sello informal, sin papeleos, constitución de sociedades, impuestos y demás… que si todo va bien ya se andará, ya…
En fin, de momento me limitaré a observar todos los movimientos del mundillo. Es sumamente fascinante contemplar cómo muta, evoluciona y cambia en tan poco espacio de tiempo…
1808
13 septiembre 2010
La polémica del verano en el mundillo, sin duda, no tanto por el juego como por los términos en que Velasco se refirió a él sin haberlo hojeado siquiera. No sólo hubo abundancia de opiniones en ese mismo post, posteriormente el debate sobre la pertinencia o no de este tipo de opiniones “a priori” se trasladó a otros blogs del mundillo, como el de Maldito Rol, donde la cosa se volvió a desmadrar en los comentarios.
Sólo le voy a dedicar un párrafo a ese debate: siempre he creído en la frase “mi blog, mi casa, mis normas”. Vamos, que cada cual es muy libre de hacer con su blog lo que le venga en gana, incluso cargarse comentarios que no le molen, faltaría más. ¿Quién toleraría que unos invitados se le pusiesen gallitos e impertinentes en su propia casa? Pues eso. Hacerse un blog es gratis, así que si quieres seguir el jaleo hazlo desde tu propio blog.
Y una vez claro este punto, quería dejar mi opinión sobre la ambientación y sobre el juego en sí, de los cuales se ha dicho bastante poco.
La ambientación
¿Qué es la Guerra de la Independencia para el españolito de a pie? Pues lo que todos aprendimos en el cole, envuelto en la niebla del aburrimiento de las clases. Básicamente: el 2 de mayo, los grabados de Goya, la Pepa, Bailén, los Arapiles y las guerrillas con las que ganamos a los gabachos. También Curro Jiménez, pero no creo que haya mucha gente que se acuerde de algún capítulo entero.
Si todo esto lo barnizamos con el complejo de inferioridad que arrastramos sobre nuestra Historia y le añadimos un cierto descrédito provocado por el uso político que se ha hecho de ella, no es de extrañar que haya quienes opinen que jugar en esta época debe ser un coñazo.
No sólo eso, es que si profundizas un poco te encuentras con una historia muy deprimente, donde nunca hay un final feliz ni alternativas buenas, sólo males mayores y males menores, como en la saga de Geralt de Rivia. Ganamos al mejor ejército del mundo, sí, y la recompensa fue que viniera el peor rey de la historia de España a zurrarnos la badana. Y si no hubiéramos hecho nada tal vez hubiéramos tenido un gobierno más moderno antes de tiempo… pero a cambio de soportar la ocupación, las humillaciones y los expolios de una nación que nos despreciaba y nos odiaba, ansiosa de vengarse de siglos de superioridad española. Pasaos por Burgos, y si no se os agarran las entrañas cuando os cuenten cómo los franceses profanaron la tumba del Cid en la catedral de Burgos, cómo expoliaron las tumbas de los reyes de Castilla en el monasterio de las Huelgas o cómo destrozaron el palacio del Duque de Lerma y lo usaron como establo, es que estais muertos por dentro.
Encima los héroes siempre acaban mal, para variar. El Empecinado fue fusilado por orden del rey al que ayudó a volver. Espoz y Mina tuvo que exiliarse para no correr la misma suerte. El Cura Merino murió en el Francia, perseguido por sus ideas absolutistas.

¿Que Midnight es deprimente? Pfft...
Que sí, que ninguna guerra es precisamente una verbena, pero entonces ¿por qué nos parece más divertido matar soldados nazis que voltigeurs? Pues por puro marketing. La Segunda Guerra Mundial, como bien apunta Velasco, ya es un lugar común para todos. Como para no serlo, que llevan casi setenta años dándonos la chapa con ella a base de películas, series, videojuegos, documentales… Sin embargo ¿cuántas películas o series hay sobre la Guerra de Independencia? Así, tirando de memoria, se me ocurren el ya mencionado Curro Jiménez, la serie tipo “Cuéntame” que pasaron por Telemadrid, y la peli de Garci. No recuerdo mucho de Curro Jiménez, pero los dos últimos no son ejemplos de cine de acción y aventuras, que digamos.
También influye el tono. De la II G.M. hemos visto relatos de todos los registros, desde los humorísticos a los más crudos, pero la Guerra de Independencia casi siempre nos la han vendido con un halo grandilocuente de patrioterismo barato que echa para atrás. Haría falta que Pérez Reverte escriba unos nuevos Episodios Nacionales, o que TVE haga un “Águila Roja 1808″ para ver si se elimina ese tufillo, porque si se mira bien hay material para aventuras a punta pala.
¿Os suena este argumento? Un campesino tiene que abandonar su pueblo, se une a la Rebelión y, con un pequeño número de tropas, consigue un decisivo triunfo frente al mejor ejército del continente/mundo/galaxia. Podría ser Star Wars, Braveheart o El Patriota… pero es también la historia del Empecinado, El Chaleco, o tantos otros. Otro ejemplo más (y van… ) de que si los yankis tuvieran nuestra historia se inflarían a hacer películas originales, en lugar de tanto remake.

Todos ellos son soldados imperiales. A los de arriba puedo despacharlos a docenas de un modo casi indiferente, pero a los de abajo me pide el cuerpo que les suelte un trabucazo a quemarropa y luego les degüelle para asegurarme de que están bien muertos. ¿Es grave, doctor?
Como veis, si dejamos a un lado toda la roña ideológica que se ha ido acumulando sobre él, resulta que es un período acojonante donde ambientar aventuras. Sólo con leer todas las acciones que se le atribuyen al Tío Camuñas ya da para una campaña de las largas, pero hay mucho más que labriegos cabreados destripando franceses. Hay muchísimas batallas campales (aunque con las tácticas de la época no me gustaría ser soldado en una de ellas) y asedios de ciudades. El terreno político también tiene lo suyo, repleto de intrigas, conspiraciones y paranoias. No sólo hay diferencias políticas entre los mismos guerrilleros, hay que tenerlos muy cuadrados para ser liberal en una época en que te podían matar por afrancesado y además conseguir que se apruebe la Pepa.
Y ya puestos podemos variar el tono. ¿ No fue ésta la época del Zorro? Vaya, vuelve el concepto de “Águila Roja 1808″
¿Y qué tal optar por un punto de vista más tarantiniano? Siempre recordaré la historia sobre el Cura Merino que nos contó el guía de Lerma. Se cuenta que intervino en favor de algunos aldeanos a los que una patrulla francesa estaba maltratando, y los soldados decidieron arrestarle también a él y hacerle cargar con los instrumentos de la banda desde Lerma hasta un pueblo a doce kilómetros de distancia. Imaginaos: solazo de verano sobre la sotana negra, sudor, moscas, el polvicero de aquellos caminos, cargado de instrumentos y fustigado por soldados que iban haciéndole bromas y le humillaban delante de sus parroquianos y sus vecinos… vamos, una imagen de película de Robert Rodriguez, por lo menos. Normal que luego se cepillara a varios de aquellos soldados y montara lo que montó luego.
Como veis, no comparto en absoluto el punto de vista de Velasco, porque desde siempre le he visto posibilidades a la época. Es más, como comentaba por el Opinómetro, un juego de rol sería estupendo para las clases de Historia, hacerlas más amenas y además facilitar el aprendizaje de hechos históricos.
El juego
Por todo esto, cuando en 2008 Sombra anunció que iba a sacar un juego de rol sobre la Guerra de la Independencia ese mismo año lo flipé en colores. Qué oportunidad más grande para meter el rol en las estanterías de libros dedicados al tema, libros que, dicho sea de paso, se vendieron como churros en aquel momento.
Pasó el 2008 y no se publicó el juego, una oportunidad buenísima perdida. Pero hete aquí que en Agosto de 2010 me topo de bruces con él en la Librería Atlántica, recién sacado del horno. No me lo pensé dos veces, pagué muy contento los 20 euros que costó (me pareció barato para lo que hay) y me lo llevé para casa, encantado de tenerlo por fin… y fue abrirlo y llevarme una desilusión.
Vayamos por partes. A ver, los juegos de Sombra siempre son muy espartanos en la presentación, con lo que uno ya sabe qué se va a encontrar antes de comprarlo. Sin embargo, cuando todos los días estamos viendo el nivel que las iniciativas amateurs (y gratuitas) están alcanzando, empieza a ser preocupante ver que algunas editoriales no sólo no se ponen al día sino que se están quedando bastante atrás.

Ya lo sé, no se puede juzgar un libro por su peso... pero me llama la atención que se dedique tanto espacio a una ambientación ficticia y a la Segunda Guerra Mundial y tan poco a la Guerra de Independencia.
Y esta es la impresión que me llevé cuando hojeé 1808. Una maquetación sencilla pero no muy atractiva, con ilustraciones que no son tales sino cuadros de la época. Vamos, que más que un juego que te esté invitando a jugar parece un libro de texto, y bastante aburrido además.
Al profundizar la cosa mejora un poco, pero no demasiado, la verdad. El texto es en numerosas ocasiones innecesariamente enrevesado, y además plagado de faltas de ortografía. Cuando digo esto no quiero que os forméis la imagen mental de un texto sms, con baile de bes y uves, haches en sitios inverosímiles y demás. No, hoy día eso es fácilmente eliminable con el clásico corrector ortográfico de Word. Pero esos correctores automáticos no corrigen los “por que”, “cuando” o “como” que tenían que haberse escrito “porqué”, “cuándo” o “cómo”, y eso es lo que abunda en 1808, algo que me parece de escándalo. En un producto como Embelyon, hecho por aficionados, me molesta, como comentaba en el post de Velasco, pero en un producto profesional es sencillamente imperdonable. Ojo: no estoy culpando a los correctores que figuran en los créditos, porque sé que puede haber sido decisión de alguien de más arriba el no dar más tiempo a que terminen su trabajo y hala, a salir corriendo. Aunque teniendo en cuenta que el producto lleva dos años de retraso…
A nivel mecánico el sistema Sombra es el que es, y a cada cual le puede gustar más o menos. La creación de personajes sigue siendo larga y compleja, casi un juego en sí mismo, lo que hace casi imprescindible llevarte unos PJs pregenerados para poder jugar con principiantes si no quieres que se te aburran en la primera sesión. Por otro lado me parece interesante el poder resolver acciones con una sola tirada de dados y que el sistema permita reflejar mecánicamente los efectos de, por ejemplo, luchar acorralado. Sin embargo hay otros aspectos controvertidos (¿por qué es más difícil darle a alguien con una granada que con una piedra?) y otros más complicados, como aprenderse qué dados sumar en caso de daño de tipo III o de tipo VII. Pero igual es un efecto de lo farragoso del texto, y en una tabla sencilla se podría entender mejor… no sé. Lo cierto es que hay veces en que tienes que leerte los ejemplos para enterarte de que una regla tiene otras opciones aparte de las mencionadas, y en ocasiones esos ejemplos son tan complicados de seguir que muchas veces desistí de leerlos hasta el final.
Pasando a la ambientación, hay varias decisiones de diseño que me dejan perplejo. Está muy bien que traten de hacerte ver que hay más cosas que tratar sobre la época que la propia guerra. Se agradece que te ilustren en temas como las diversiones, las costumbres y el ejército en el siglo XIX, pero ¿cómo es posible que no haya ni una sola página dedicada a la organización, historia y tácticas de las guerrillas? Estoy seguro de que la mayoría de la gente que se ha acercado al juego esperaba muchísimo más protagonismo de los guerrilleros… y resulta que no hay ni un párrafo. Increíble.
Tampoco entiendo por qué se detallan mapas, PNJs e historia de una ciudad que ¡no existe! Sí, se explica en un recuadro que es un guiño a la ciudad de Rol Negro, además de una forma de decir a los DJs que no hay que sentirse constreñido por la Historia y de un depósito de PNJs y ubicaciones transplantables a cualquier otra ubicación. Pero después de haber comprobado que Alatriste hace lo mismo en el Madrid de los Austrias, lo que finalmente se ve son 18 páginas desperdiciadas en lugar de ambientar alguna ciudad real y mucho más interesante como Valencia, Zaragoza, Cádiz o incluso Valdepeñas.
Conclusiones
Después de dos años de espera 1808 se me queda muy corto en todos los aspectos, sobre todo si lo comparo con EXO o Comandos de Guerra. Creo que la Guerra se merecía un juego más atractivo, con más ayudas para el DJ sobre cómo montar y dirigir una partida en la época y dejando más patente todo el jugo que se le puede sacar.
No dudo de que este juego puede funcionar bien en la mesa de juego y en las demostraciones en vivo en las jornadas, pero el libro sin más no anima a jugar. Y si no me anima a jugar a mí, que soy rolero y fan de la época, dudo mucho que lo haga con alguien profano o novato en el rol que se haya comprado el libro por curiosidad.
En fin, una oportunidad perdida que es una auténtica lástima, porque, si hacemos caso de lo que dice la editorial, las ventas demuestran que hay mucho interés por la época y el tema. Y conociendo el panorama español, dudo mucho que vuelva a haber otro juego de rol sobre la Guerra de Independencia. Nchts.
Uno de los mejores anuncios roleros
9 septiembre 2010
que he visto es este que se ha currado Beliagal para promocionar las jornadas Castilla y Dragón:
Creo que me lo voy a poner frecuentemente en el curro, que a veces viene bien recordar qué es lo verdaderamente importante.
Como ya sabréis por muchos otros blogs estas jornadas están al caer: son del 15 al 18 de septiembre en Valladolid, y tienen un plan de actividades verdaderamente jugoso. Partidas de demostración del próximo Aquelarre, Eyes Only, un montonazo de juegos de tablero, wargames, juegos en vivo, una conferencia…
Y no sólo eso, lo mejor desde mi punto de vista es un detalle que no aparece por ninguna parte y que debería figurar en mayúsculas y destacado en negrita en la portada de su web: me ha soplado Beliagal que ¡cuentan con una zona de peques dirigido por maestras!
Ayyyyy si me hubiera enterado de eso antes… pero espero que otros padres, maridos y frikis con mayor margen de maniobra que yo consigan apuntarse. Sea como fuere, ¡mucha suerte a los organizadores! y ¡cómo os envidio, participantes!


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