Recuerdos en familia… roleros

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Dicen que «la felicidad en familia pasa por crear recuerdos fabulosos». Bueno, eso dice el título de un post de un blog.

Sin embargo, hay que ver qué difícil es que todos los miembros de la familia coincidan en el mismo «recuerdo fabuloso». Puede que para los padres aquel paseo por la muralla de Lugo fuera la bomba, pero los peques tendrán mucho más arriba en la lista aquella cestita de caramelos al llegar a la habitación del hotel. O ni viaje ni leches: Igual lo máximo para ellos sea aquella vez que iban sentados en el carrito del súper del barrio y les hiciste dar una vuelta completa mientras ibais por el pasillo.

Lo mismo ocurre cuando compartimos alguna actividad, como el senderismo… o los juegos de rol. Durante estos meses de salir poco hemos echado alguna que otra partida y hemos logrado echar en la saca de este 2020 (maldito COVID-19) algún recuerdo compartido que nos ha hecho gracia a todos. Aquí van unos pocos.

Nuevos usos para la teleportación

Tirarse de un tobogán desde lo alto de la casa y volver instantáneamente a lo alto. Utilizar como punto de retorno el baño de la princesa (a la que inexplicablemente siempre pillábamos en la bañera). Pasearse por las pastelerías y teleportar en secreto trozos de pastel a la boca sin necesidad de abrir los labios.

Y luego masticarlos rápidamente para que no se note, claro

Todo lo anterior en la partida de My Little Pony: Aventuras en Equestria que nos dirigió Fusa.

La sirena new age

Posiblemente el Personaje No Jugador más odiado en casa hasta la fecha. Aparece al principio del segundo capítulo de la campaña The Quest for the Dragon Crown, cuando los jugadores tienen que interpretar una canción (en la realidad, no en el juego) para llamar a las sirenas. El tema está en que la aventura especifica que Agaricia, la sirena que acude, se comportará según cómo hayan interpretado la canción.

Pequepirata decidió que nada más apropiado que cantar The Ballad of the Windfish, la versión de The Legend of Zelda: Link’s Awakening. A mí esto me sugirió que Agaricia debía aparecer como muy zen, meciendo los brazos como siguiendo las olas del mar y sin demasiada prisa… y así se la presenté.

Pero claro, este ritmo de vida es justo el que le saca de mis casillas a mi Reina. Y por si fuera poco, encima va la sirena y les hace el lío (como especifica la aventura)… así que normal que todos tengan planes poco agradables para Agaricia cuando se la vuelvan a encontrar.

Grrgrrllguauguau

Ese trabalenguas es lo que obtienes al lanzarle un conjuro de Hablar con los animales a un perro salvaje y luego preguntarle cómo se llama. La maga de Fusa pensó que así se harían amigos de un perrete hiperactivo que les perseguía… pero ¿qué tiene que ver una cosa con la otra? 😛

Sin embargo el hechizo no fue un desperdicio total. Al menos les sirvió para entender que les seguía porque los humanos olían apetitosos, y que el perrete lo flipó muy fuerte con la explosión de sabores combinados de humano-araña gorda venenosa cuando le pegó un lametón a una que se había enganchado a la Maga.

Algo así, pero la fresa es una araña y el queso un humano.

Aunque también les resultó útil cuando le escucharon decir por lo bajini que no le gustaba nada una de las intersecciones del camino por el que iban. Pero como siempre estaba complicándolo todo con sus intentos de saborear a los PJs, al final le ahuyentaron con un hechizo Lluvis Bombis durante la prueba final.

De lejos es el PNJ que más carcajadas les ha arrancado a Fusa y a PequePirata, por su nombre y su comportamiento alocado. Tanto, que el peque sigue acordándose de él cada vez que ve cualquier perro.

Los jinetes de flecha gigante

Comenzar una partida con los PJs despertándose en una celda sin acordarse de nada. Un cliché tan viejo y tan manido que… tenía que sacarlo alguna vez :-P. Pero ¿cómo hacer que no se convierta en la clásica escena lenta, con los Personajes examinando hasta la última piedra de la celda, buscando una forma de escapar?

Pues lo que se me ocurrió es una gigantesca flecha metálica rompiendo la pared (de madera) y las cadenas de los personajes, con tres orcos cabalgándola… y desplomándose en la celda, medio mareados por el impacto. Hale, a repartir tollinas.

Esta escena sigue estando en el top 3 de «cosas raras que recuerdo de las partidas con Papá» de PequePirata.

Pero bueno, todavía tenemos tiempo de superarlo, ñej ñej ñej…

2 COMENTARIOS

  1. Nunca sabemos qué cosas se quedarán grabadas en la Historia Familiar. Así que conviene hacer muchas cosas juntos, para asegurarse de que haya varias oportunidades ;).

    Lo de la flecha gigante me ha dejado muerto, lo confieso 😀

    • Ésa es la clave, sí señor: hacer muchas cosas juntos… incluso las que sean aburridas. A ver si conseguimos desterrar ya aquella patochada del «tiempo de calidad».

      ¿En serio lo de la flecha gigante? Vengaya… si sabes que siempre despilfarro el presupuesto de efectos especiales 😛

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