P’al DeLorean: Ten al Pequeño Bárbaro antes.

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Desde hace bastante (posiblemente desde que vi el episodio “Timeslides” de Enano Rojo) he tenido una lista de cosas que hacer cuando coja un DeLorean o cualquier otra máquina del tiempo y me visite a mí mismo en el pasado.

La mayor parte de la lista son collejas a tiempo en una fecha determinada. Lo preocupante es que, según pasa el tiempo y me voy acordando de cosas, el número de collejas va aumentando y ya va por las dos cifras. Estoy pensando incluso en llevarme un casco para dármelo a mí mismo y todo, vaya a a ser que acabe dejándome lelo a base de tollinas.

colleja universo
Ejemplo-representación de lo que pasará/pasó en Septiembre de 1993. Espero que no haga falta explicarme el motivo.

El caso es que hay cosas que no se pueden explicar con una simple colleja. “Invierte en Terra y vende en febrero del año 2000, cuando esté a 156 €” no es muy collejeable. Bueno, podría utilizar el morse, pero dudo que el joven y dinámico Erekíbeon de aquella época pudiera recibir 60 collejas (sí, lo he mirado) diferenciando encima colleja-corta de colleja-larga en mitad del apalizamiento 😛

Así que habrá casos en los que no haya más remedio que decirme las cosas con palabras y cara a cara. De momento el primer mensaje lo tengo bien claro. Supondría irme al 23 de octubre de 2009 y encontrarme conmigo mismo un poco antes de las 21.00 en los alrededores la cervecería Santa Bárbara.

Suponiendo que mi yo del pasado no sufra demasiada pérdida de cordura al verme, inmediatamente le transmitiré dos mensajes:

Soy tú en el futuro, y he venido a traerte una lejía…

Lo sé, lo sé, un chiste malísimo, pero me conozco y sé que no podré evitarlo, qué le voy a hacer ????. Pero en cuanto vea el careto de desconcierto de mi yo del pasado, iré al grano y le diré algo como…

Nah, en serio. Vengo para decirte que no tardéis en darle un hermano a Princesa. Sé que ahora mismo no os deja dormir por las noches, pero en cuanto pases de los 40 te costará una barbaridad hacer todas las cosas de padre.

Y dicho esto, me daré una palmadita en la espalda y me perderé entre la multitud.

¿Me haré caso? Ni idea. Pero probablemente el Pequeño Bárbaro de una nueva línea temporal esté disfrutando de un padre menos achacoso y más flexible que le pueda seguir el ritmo. O eso espero…

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7 COMENTARIOS

    • Uy, qué va, jamás olvidaré esos tres primeros años sin dormir una noche entera 😛 Es verdad que estaba cansado, pero… de otra manera. Ahora quedarme despierto hasta tarde me destroza bastante más, da igual que sea por el Pequeño Bárbaro o por salir con los colegas. Y lo de tirarme al suelo, gatear y volver a incorporarme para salir corriendo… pufff…

      Y aún tiene dos años solamente… ya veremos en qué estado estoy cuando cumpla los cinco. Aghs

  1. Hola, vengo de parte de tu tú del futuro para darte una colleja por intentar cambiar el pasado. Tira esa lista a la basura y céntrate en cambiar el futuro.

    • ¡Hola, Etheyrn! Sin duda ese viejo zorro te habrá proporcionado la contraseña que acordé conmigo mismo para esos casos. De lo contrario, me temo que me veré obligado a recontracollejearte de vuelta 😛

      En cualquier caso, espero que hayas considerado la posibilidad de que esta entrada tenga la intención secundaria de cambiar el futuro. Aunque no sea mi propio futuro 😉

  2. Te comprendo perfectamente, tuvimos al segundo con 40 años y descubrimos, demasiado tarde, que los madrugones y malas noches son para cuando se tiene menos de 40.
    ¡Ánimo!

    • En ello andamos, maese, en ello andamos… qué remedio. Menos mal que sabemos que luego la cosa mejora que si no… 😛
      ¡Gracias por los ánimos!

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