Geografía mítica del Barrio del Pilar: Castillo y Villa de Miralta

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Allá por los últimos años del siglo pasado, cuando Patrulla Vecinal merodeaba por las calles, creábamos juntos una cosmogonía imaginaria del Barrio del Pilar en clave superheroica. Hubo muchas portadas dibujadas y algún que otro comic, pero los argumentos y tramas casi siempre se quedaron como notas en el papel.

Por poner sólo un ejemplo de lo que vomitaban nuestras mentes en esas noches: uno de los antagonistas de Patrulla era Killer Cuqui, un chucho superinteligente que llevaba una máscara de presidente del gobierno. Furioso con la raza humana y la esclavitud de sus semejantes, asaltaba la Vaguada con sus sicarios (humanos) disfrazados de perro para rescatar a sus congéneres de la Expomascotas, provocando una situación a lo Jungla de Cristal. Puro material de Fanhunter RPG.

Pero divago.

En medio de las Crisis de Barrios Infinitos, Paconan era accidentalmente trasladado a la Edad Media, se tropezaba con los tópicos alters medievales de Patrulla y provocaba por casualidad la aparición de la Virgen del Pilar. Y esto, por supuesto, era el germen del posterior Barrio del Pilar. Claro. Pero ¿qué había en tiempos medievales aquí, donde está ahora el Barrio?

Según la Wikipedia, “La construcción del barrio, iniciada a finales de la década de 1950 y principio de los años 1960, corrió a cargo de la iniciativa privada del promotor José Banús, que se aprovechó de amplias superficies disponibles (vacías completamente de edificación)

Y la verdad es que, remirando bien los mapas antiguos, no parece que haya habido nunca nada importante en esta parte de Madrid, a 13 kilómetros de los límites de la antigua Mayrit y a orillas del Arroyo del Obispo. Pero cuando desde pequeño has estado viendo esto….

El Instituto Gregorio Marañón, visto desde el cruce de Av. de Betanzos con Melchor Fernández Almagro


…¿cómo no pensar que tuvo que haber un castillo ahí arriba?

Y claro, si encima te das un a vuelta por la zona y compruebas el relieve (que también se ve muy bien con Google Earth), el trazado que tuvo que tener una imaginaria villa de Miralta se dibuja prácticamente por sí solo:

En rojo el trazado de las murallas del castillo, y en naranja el perímetro amurallado de la Villa. El bloque al lado de la Puerta del Río marca donde estaba el Monasterio del Pilar Intramuros


Así que hace un tiempo el paseo cotidiano con mi Princesa y mi Reina nos llevó por allí, cámara en mano para documentar lo que queda hoy en día. Y aquí os dejo un pequeño tour fotográfico de lo que fue en tiempos uno de los puntos clave en la defensa de la Mayrit árabe y de la Madrid cristiana: El castillo y la villa de Miralta.

Lo que queda de los cimientos de las murallas, aún visibles a lo largo de la calle Ribadavia


Originalmente una mera atalaya musulmana que enlazaba el ribat de Mayrit con las atalayas de Torrelodones y Hoyo de Manzanares, la de Miralta fue edificada también por orden del Emir Mohamed I de Córdoba. Sin embargo, durante la época de la Taifa de Toledo el rey Al-Qadir decide convertir la atalaya en una fortaleza que retrasara y desgastara un posible ataque castellano sobre Mayrit.  Nunca llegó a cumplir esta función porque la villa fue ocupada sin lucha en 1085 por las tropas de Alfonso VI, que a la sazón ya se había hecho con Toledo.

No queda constancia de quiénes fueron los custodios de la fortaleza antes de que fuera incendiada y saqueada por los almorávides en 1109, y parece que cambió de manos frecuentemente durante los convulsos años que siguieron. Al final, en 1128, tras el Pacto de Támara el rey Alfonso VII otorga la fortaleza y el alfoz de Miralta a uno de sus caballeros, Ordoño de Gormaz, junto con el título de Barón.

Bajo el dominio de los Gormaz y sus descendientes la fortaleza se va convirtiendo poco a poco en castillo. Pegadas a su muro oriental van construyéndose casas de campesinos primero y después de comerciantes, ya que Miralta constituía la penúltima parada en el camino que unía Madrid con León.

Durante los siguientes años se suceden los Barones de los Gormaz, que van ampliando la muralla para proteger la incipiente población. Sin embargo, una mala estrategia de matrimonios políticos casi endogámicos culmina con el ascenso de Fernando de Gormaz a barón de Miralta tras la muerte de su padre, en 1160. Bajo el mandato del conocido como Barón Nandi se suceden los despropósitos y los desmanes que forman la leyenda negra de Miralta:  bandidaje en los caminos fomentado por el propio barón, asalto de monasterios de monjas, secuestro de doncellas, asesinatos y ejecuciones sumarias… De esta época es la leyenda de la monja fantasma que se aparecía a todos los nobles que cruzaban la Puerta de la Morería, exigiendo la expiación de sus pecados.

Ya no se conserva nada de la legendaria Puerta de la Morería, pero el camino que sube hasta lo que fue la Villa se sigue utilizando


El gobierno del Barón Nandi se prolonga durante seis sangrientos años, sin que las autoridades terrenales o eclesiásticas le pongan remedio. Sin embargo en octubre de 1166 todo cambia de golpe. Una figura que los cronistas no consiguen identificar surge de la nada, organiza en tres días una rebelión y mata al Barón Nandi con un hacha de dos manos, dejando en el poder a Tristán de Gormaz antes de volver a desaparecer misteriosamente. En esos mismos días se produce la aparición de la Virgen del Pilar cerca de la Puerta del Río, lo que se interpretaría como un buen augurio para el nuevo barón.

Miralta experimenta entonces un rápido crecimiento. Se construye el Monasterio de la Virgen del Pilar Intramuros junto a la Puerta del Río, y diez años después se cierra totalmente la muralla que protege el núcleo urbano, abarrotado de casas y callejuelas estrechas por aquel entonces. La importancia de Miralta rivaliza con Madrid, tal es así que en 1188, el momento de su máximo esplendor, se envían también representantes miraltanos a las Cortes de Castilla.

Tampoco queda ya nada de la Puerta del Río salvo la pendiente, pero en donde se ubicaba el Monasterio hoy se alza la parroquia de Nuestra Señora Flor del Carmelo (a la dcha)


Sin embargo, en 1197, tras el desastre de la batalla de Alarcos se produce el súbito fin de la villa. Los ejércitos de Yusuf II entran en la región y asedian los dos recintos amurallados dominantes: Miralta y Madrid. Mientras esta última resiste, la primera sucumbe a la traición y a las luchas intestinas, como lo recuerda el Cantar del Gormaz y el Lusitano de Alarcos:


“Mas el Lusitano,  de celos preso y del amor de Xuxana despechado
Abrió los portones al exercito de Yusuf el malvado
Los moros entraron, queriendo devolver todo el daño
quel de Gormaz en el asedio habíales causado
Como una inundación fiera la villa tomaron
el foso, las murallas, todo de sangre inundado”


Los cronistas coinciden en señalar la heroica y desesperada resistencia de los habitantes de Miralta con un anciano don Tristán a la cabeza, haciendo frente a los almohades dentro de sus propios muros. Se cuenta que causaron tantas bajas antes de sucumbir que los moros tuvieron que levantar el sitio de Madrid. Y como venganza por tan grande daño que los miraltanos les había causado, los almohades derruyeron las murallas, las casas, el castillo y la abadía.

El instituto Gregorio Marañón, levantado en el sitio donde estuvo el Castillo de Miralta.


Vista desde la puerta de lo que fue el Castillo. Compartía con la Villa (al fondo) la superficie de la meseta.


Vista desde la ubicación del Castillo hacia el noroeste, la calle Melchor Fernández Almagro. Los edificios distraen, pero fijaos a qué altura quedan esos coches…


Tanta fue la destrucción que el lugar nunca se restauró y se abandonó completamente, dada la cercanía de la creciente y boyante Madrid.

Y así, hoy en día apenas quedan rastros de todo aquello. Pero los ojos que saben lo que buscan son aún capaces de encontrar un contrafuerte por aquí, una loma con forma sospechosa allá, un desnivel artifical por acullá…

Se dice que fue Banús quien descubrió al comenzar las obras los restos escritos por los que hoy conocemos la historia de este lugar. Y se dice que por eso a la zona de la antigua Miralta se la conoce hoy como Altamira, y que por eso Banús bautizó al Barrio como del Pilar, para que el Barrio siga estando bajo la protección de aquella Virgen que se apareció en este lugar hace casi mil años.

Pero también se dicen tantas cosas de este barrio…

P.D.: La cantidad de Historia que he aprendido sólo haciendo este artículo… Tela marinera. Sirva también como homenaje a todos y todas las que fueron y fuimos Patrulleros en algún momento.

12 COMENTARIOS

  1. Interesantísimo artículo, quien lo iba a decir. Mi abuela nació en el Barrio del Pilar, pero se mudó a Coslada cuando se casó.

    Por cierto, ¿qué es eso de “Patrulla Vecinal”?

    Saludetes,
    Carlos

  2. Pues gracias por considerar como “interesantísimo artículo” semejante ida de olla por mi parte, Carlos. Soy consciente de que es un artículo bastante personal, con demasiadas referencias a coñas que sólo entenderán un par de seres que pululan por el ciberespacio… pero menos mal que sois una audiencia benevolente, jajaja

    Patrulla Vecinal era un grupo de superhéroes de barrio cuyos integrantes eran los alter ego de una decena de proto-frikis allá por el 98, entre los que me incluyo. Esta chorrada nos sirvió para innumerables risas durante las largas tardes de verano, mientras reinterpretábamos lo que nos rodeaba en clave comiquera. Así, un grupete de amigas se convertía en las Fantastic Four Marías, el parquecillo donde nos reuníamos se transformaba en la Sala de Peligro y el típico chuchillo que te ladraba era en realidad Killer Cuqui, el perro inteligente. La cosa nos divirtió tanto que incluso llegó a haber un par de comics dibujados y numerosas portadas para regalar en los cumpleaños.

    Pero pasados los años siguen viniéndome a la cabeza ideas y proyectos relacionados con Patrulla que creo que eran muy buenos desde el punto de vista creativo, y la villa de Miralta era una de las mejores. Y dado que no tengo otro sitio mejor para publicarlas… me temo que de vez en cuando tendréis que soportar alguna que otra chorrada de estas 😉

  3. me parto con tu articulo, tengo un grupo en facebook del barrio del pilar, y te acabo de poner un link.

    un saludo

  4. Hola, Technochoped… yo pertenezco también a ese grupo en Facebook. Glabs.

    Pero es todo un honor para mí que alguien del barrio se haya leído este tochaco, se haya partido con él y encima me haya dejado un comentario. Vamos, que me has alegrado el día, jajjaja.

    ¡Un abrazo y nos vemos por el barrio!

  5. debuti, yo soy el creador del grupo, cualquier tipo de movidas del barrio que escribas del barrio, o incluso que encuentres por ahi, mandamelas y las pondre.

    un saludo

  6. interesantísimo artículo…vaya panzada de estudio te tuviste que dar. me han encantado, continente y contenido. por cierto, yo también soy del barrio!!

    un saludo

  7. ¡Hola, Borja! La verdad es que es el tipo de estudio que se hace con gusto. Me ha molado ver toda la historia de Madrid y encajar a Miralta de forma creíble en los eventos más importantes.

    Y si además se lee y gusta a los barriodelpilareños, pues mejor aún, jejeje.

    Muchísimas gracias por pasarte y dejar un comentario, Borja. ¡Nos vemos en las fiestas! 😛

    • ¡Hola, Mr. RA! Pues… no estaría mal situar un caché en el imaginario punto en el que Banús encontró los códices de la historia de Miralta, por ejemplo.

      ¡Un saludete y gracias por pasarte!

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