La Canción del Dragón Tortuga
8 abril 2012
Hace un par de años, cuando mi Princesa no tenía aún dos añitos, me entró un arrebato de esos que nos entran a los padres frikis de hacer algo personal para nuestros hijos. En aquel momento estábamos en plena vorágine de los Cantajuegos (que tiene pinta de que será el Barrio Sésamo de esta generación), y se me ocurrió que ¿por qué no tener en nuestro repertorio una canción propia, con coreografía y todo, para poder cantar durante el verano?
Así que en un par de noches al teclado conseguí pergeñar unos párrafos sobre una isla que no era tal, sino algo tan rolero como un Dragón Tortuga dormido. Una imagen que se me quedó grabada en mi adolescencia, procedente de un tebeo de El Jabato que no he sido capaz de localizar. La melodía y la coreografía corrieron a cuenta de mi Reina, y así ese verano disfrutamos de una cancioncilla que cantar y bailar los días de playa y piscina.
Pero al poco se me ocurrió que podíamos plasmar la canción en un pequeño cuento ilustrado, como esos de los que hay a docenas en las secciones infantiles de los supermercados. Uno que mi Princesa pudiera hojear mientras cantara la canción y que le sirviera también para cuando empiece a leer. Total, si hoy día es sencillísimo, teniendo al alcance cosas como Lulu o Bubok…
Así que me puse manos a la obra. Lo primero que tuve claro es que iba a contratar un ilustrador. Sí, sé que hay un montón de amigos ahí fuera que lo habrían hecho gratis y de mil amores, pero soy de esos que piensan que un trabajo es un trabajo y como tal hay que pagarlo
Hice cuentas y me fijé un presupuesto.
Lo siguiente fue buscar el ilustrador. Estuve valorando seriamente la posibilidad de apuntarme a 99designs (como recomienda el mismísimo Planetahuevo en este post), me registré en Ediciona, (una página web donde figuran un montón de profesionales relacionados con el negocio editorial) y también contacté tímidamente con algunos ilustradores que tenía más a mano. Al final me decanté por Fernando de Pablo, más conocido como @dibujario en los ambientes del Visual Thinking, que aceptó el presupuesto porque le daba la oportunidad de ejercitar también su faceta de ilustrador infantil.
Le envié un documento detallando el contenido de cada página y los textos, y tras una serie de pruebas y reuniones para definir y fijar el estilo Fernando comenzó a trabajar. Lo cierto es que fue un lujo trabajar con él, ya que acertó a la primera con el estilo de dibujo que quería (infantil, por supuesto) y casi no tuve que decir nada sobre los diseños que me propuso. Vamos, un profesional como la copa de un pino.
Al cabo de un tiempo (tal vez más de lo que esperaba, jejeje) por fin tuve los originales. Con ellos y un poco de Scribus y GIMP fue realmente sencillo hacer el PDF y subirlo a Lulu para hacer la primera prueba de impresión. Y… como todas las pruebas, resultó un poco decepcionante. Resulta que no había previsto que tenía que haber una portadilla y una página más al final, con lo que las páginas aparecían descabaladas.
Tras corregir el PDF con eso y un par de detalles más, hice un nuevo pedido, y esta vez ya estaba todo correcto.

Lo último fue entregarle el resultado final a mi Princesa. Lamentablemente ella ya había visto algún boceto del proyecto porque me había pillado en el ordenador, así que no se sorprendió demasiado
Pero lo cierto es que cada vez que ha venido alguien por casa lo ha enseñado toda orgullosa como “el cuento de su papá”. Y sus amiguitos del cole le tienen un poquitín más de envidia, lo cual siempre está bien, jejeje.
Y bueno, como he quedado muy contento con el resultado y estamos en esta era de la libre información y compartición de la cultura, ¿qué menos que compartirlo con vosotros, padres frikis?
Aquí podéis descargaros un .zip (36 megas) con la portada y las 8 páginas de contenido en alta resolución, para que lo veáis en el ordenador o lo llevéis a una imprenta. O cometáis la locura de imprimirlo en vuestra impresora a color… allá vosotros.
Si queréis tenerlo en físico, sois usuarios de Lulu y os sobra la pasta, aquí tenéis un enlace al proyecto en la página de Lulu, para que no tengáis que perder el tiempo eligiendo tipos de papel, formas de encuadernación, tipos de portadas, etc. Eso sí, como digo es una opción para los que os sobre la pasta, porque el precio que figura es lo que cuesta hacerlo sin añadirle un céntimo de más… y ya veis que no es precisamente barato.
Y si os apetece echarle un vistazo en un formato más portátil, aquí podéis descargaros una versión pdf para tablets o móviles (5 megas). No está optimizada para que las páginas ocupen toda la pantalla, pero al menos se pueden ven las ilustraciones enteras, cosa que no era posible si lo intentabais con el .zip.
Por supuesto, si tenéis alguna sugerencia, observación, consejo o lo que sea, no dudéis en ponerla por aquí. Soy el primer interesado en mejorar el resultado todo lo que sea posible
Y si os ha molado el Dragón Tortuga, ¡decídmelo! Que igual un día de estos subimos la melodía y la coreografía… aunque no prometo nada, jejeje.
Minicubos gelatinosos de limón
30 marzo 2012
Una de las preocupaciones que tenemos los padres son los posibles traumas de nuestros churumbeles, tanto más si vienen de tonterías como la que os contaba el mes pasado. También es verdad que a veces nos preocupamos demasiado, pero bueno, si puedes hacer algo “por si las moscas” que encima sea divertido ¿qué hay de malo en ello?
Así que mi Reina y yo le pedimos a mi Princesa que decidiera qué click iba a ser engullido por una gelatina de postre. Al principio ella pensó en una princesa click (acabo de descubrir que las chicas se llaman “clacks”), pero mientras preparábamos el agua caliente y vertíamos los polvos se arrepintió varias veces, yendo y viniendo a la carrera desde su cuarto a la cocina. Al final en el vaso de mezcla no había una princesa clack, sino dos niñitos, Hansel y Gretel.
Su padre, mientras tanto, tenía bastante claro que el otro cubo iba a contener un guerrero con varias armas, para que quedaran flotando alrededor a distintas alturas. El tema es que tanto los clicks como las armas flotan… así que nada, no hubo manera.
En fin, después de un par de días en el frigorífico por fin hubo oportunidad para sacarlos en el postre y hacer las correspondientes fotos del resultado, claro. Aquí están.
Fue entonces cuando llevamos los platos al comedor. Mi Princesa estaba hipnotizada con Doraemon y Shizuka y no se dio cuenta en un primer momento… pero debió notar que había algo amarillo y de forma extraña encima de la mesa, porque de pronto dio un bote en el sillón: “¡Hala!”
Nuestras cucharillas parecían vorpalinas, troceando sin piedad a aquellos seres de sabor a limón hasta que los pobres clicks fueron liberados. Y éste fue el resultado de tan goloso combate:
A partir de ahora en mis partidas la gente saldrá así de un Cubo Gelatinoso (si salen): con trozos de gelatina pegados por todas partes. Claro que, como aprendimos con Phineas y Ferb, nada como un buen bañito en agua templada para quitar todos los restos y dejar los clicks como nuevos.
¿Habrá servido esto a nivel psicológico? Yo qué sé. Pero al menos estuvimos entretenidos mientras lo comentábamos, lo hacíamos y nos los comíamos. Ya sólo por eso…
Risus Update #17
29 marzo 2012
En la última actualización de estado del Kickstarter de Risus el autor, S. John Ross, ha anunciado un par de novedades. La primera es que el proyecto ha rebasado la línea de 3000$, una frontera que supone rebasar ¡el 600%! de lo que se pedía al principio. Esto significa que tendremos un mínimo de tres (3) aventuras gratuitas para Risus al acabar el año. ¡Tres en lugar de una! La caña.
Y la segunda es la aparición de un nuevo obsequio para aquellos que aporten 75$ o más: Además de llevarse todo lo que ya se llevan los niveles más bajos de mecenazgo, este nivel (y los más altos) incluirán un juego de seis (6) Dados Risus. Todavía no está definido su aspecto final, lo que sí se sabe es que llevarán mucho morado “oficial”, y que en lugar del 1 irá un escudo de la International Order of Risus o el careto de un muñeco palo. Aquí coincido con el autor: molaría mogollón que fuera un careto preocupado, como diciendo “ouch, has sacado un uno”
Pero en los comentarios hay quien pide que el emblema o dibujo final esté en el lugar del 6 para no acabar odiando un símbolo de Risus. Su razón tiene, desde luego… Sea como fuere, en el futuro será posible adquirir juegos de Dados Risus, pero no serán iguales a éstos del micromecenazgo.
Como nota al margen, esto de los dados salió de una petición que nos hizo S. John Ross a los mecenas para que le diéramos ideas de obsequios chulos. Y resulta que cierto tipejo que estuvo en el mecenazgo del Polaris de Conbarba tomó nota de lo del dado personalizado y se lo chutó directamente, el muy sinvergüenza. Lo mejor es que el autor ha publicado su nombre al final de la actualización para agradecérselo, así que es posible dedicarle unas palabritas al caradura este.
Alex de la Iglesia cree que Aquelarre es “la obra Maestra del rol hispánico”
23 marzo 2012
Venga, va. Mientras limpiaba el hacha en la camiseta del último friki (gracias por el ejercicio, @nosolorol
) pensé que, a pesar de mi pereza inicial, tampoco me costaba tanto poner por aquí el último tuit rolero del director bilbaíno. Total, nadie más lo va a hacer y yo ya lo he hecho en dos ocasiones…
Pues eso. Que ayer Alex de la Iglesia difundió este tuit donde ensalzaba las virtudes del nuevo Aquelarre:
¿Llega un poco tarde? Pues con casi un año de retraso. ¿Muestra la portada que menos mola? Pues… no sé. Desde luego para los ojos neófitos es mucho más impactante. Lo que importa es lo que he comentado en las ocasiones anteriores, la audiencia que ha tenido este tuit tan reverente hacia el decano de nuestro rol. Un éxito para Nosolorol.
Eso sí, me parece curioso que no mencione a la editorial madrileña. ¿Quizás porque ha sido un regalo del propio Ricard?
Sea como fuere, ya van tres productos de tres editoriales españolas distintas. Supongo que las demás se animarán a enviarle alguno de sus productos, visto lo dispuesto que está a tuitearlos, jejeje.
Y a ver cuándo se anima el propio Álex (hola, ¿qué tal?) a conceder una entrevistilla al Laboratorio Friki. Ya va siendo hora ¿no?
¡Feliz día del Padre!
19 marzo 2012













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