«

»

jun 26 2008

Ideas cortas para aventuras de Unknown Armies

Hay temas muy buenos en los foros de RPG.net que sigo cada semana. Aparte del de los carteles roleros motivadores, que ya van por la enésima reedición (aunque he localizado ésta edición y ésta otra, sé que debe haber alguna más anterior) y el de los 101 días con la Rules Cyclopedia, que se acabó hace unos meses, hay un tema que periódicamente me gusta volver a leer con calma. Es el de Argumentos en una línea para Unknown Armies.

Para disfrutarlo no hace falta saber de Unknown Armies más que transcurre en una realidad muy parecida a la nuestra, donde la magia existe pero sólo algunos lo saben. Tiene todo un trasfondo curiosísimo que os invito a leer si no lo conocéis, pero no es necesario para saborear el hilo de RPG.net.

¿Y de qué va? Pues esencialmente son ideas cortas para partidas de este juego, contadas como si fueran rumores o leyendas urbanas. Algunas son tan sugerentes que no puedes evitar pensar en hacer un corto, un comic, una peli, un relato basándote en ellas. Aquí os paso algunas de las que más me gustan.

- La comida y el agua no son “necesidades”, son drogas, las drogas más adictivas de la tierra. Hace mucho tiempo una secta de hombres poderosos, que ahora conocemos como los Illuminati, proporcionaron estas sustancias a la humanidad para controlarla. Sin embargo, si consigues dejar de comer y beber el tiempo suficiente, puedes quitarte el hábito. Es cierto. Yo lo conseguí…

- Las armas no matan a la gente. Es la gente que mata a la gente. No, no soy un fan de la Asociación del Rifle. Mira, las armas no son más que atrezzo. Lo que pasa es que por el hecho de creer que la pistola mata, cuando tiras del gatillo accedes a tus poderes telekinéticos latentes y propulsas tú mismo un trozo de plomo hacia tu objetivo. ¿Quieres acceder a tus habilidades telekinéticas? Cómprate un arma.

Toma telekinesis…

- El humor es magia. Y magia peligrosa, además. La risa destierra el mal del mundo, pero también es adictiva.

En la Antigüedad, la gente tenía miedo de los dragones y de los monstruos. Entonces aprendieron a reírse de ellos, y los monstruos desaparecieron. Luego los bufones se vistieron con ropa de colores y bailaron como hadas, y las hadas también se fueron.

Hoy en día las criaturas mitológicas están muertas, transformadas en viejas historias, pero seguimos queriendo reírnos. Lo necesitamos. No podemos dejar de convertir lo peligroso y aterrador en algo divertido. Por eso nos reímos del dolor, de la enfermedad y de la muerte. Y parece que está funcionando, un poquito al menos. Vale que no vivimos en una utopía, pero hoy día la gente es más próspera y saludable que nunca en la Historia. Incluso algunos llegan a los 100 años de vida.

Pero ¿dónde está el límite? Mira a los humoristas de hoy en día. Hacen que nos riamos de nosotros mismos. De nuestras relaciones. De los coches. Del trabajo. Del lenguaje. De las bolsitas de cacahuetes que nos dan en los aviones.

De la vida misma…

Éstos de momento se han cargado “Salsa Rosa” y “Aquí hay Tomate”. “Está pasando” ha pasado al contraataque… ¿quién acabará con quién?

- Los seres humanos poseen una capacidad limitada de sentir emociones. Es químico. Cuando has sentido lo suficiente, tu cuerpo se deshace de los elementos que hay en los neurotransmisores y el sentimiento comienza a desvanecerse. Si sigues, directamente desaparecerá. Así es cómo los soldados apresados resisten mejor el dolor o los doctores dejan de tener aprensión a la sangre. ¿Y qué decir de los poetas? Pobre de aquel que se vuelca tanto en su obra que al final se convierte en una fría y dura cáscara sin emociones. ¿Por qué crees que tantos de ellos mueren tan jóvenes?

Sin embargo puedes usarlo en tu favor. Imagínate “quemar” una o dos emociones, las más inconvenientes. Pero eso sí… ¿serías capaz de aguantar el suficiente miedo como para dejar de sentirlo?

¿No son buenísimos? Pues de vez en cuando seguiré poniendo por aquí los que más me llamen la atención. Nunca están de más…

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Deja un comentario