Kung Fury

Interrumpo brevemente mis medio-vacaciones blogueras para dejar constancia del advenimiento de esta obra maestra. Si lo gozasteis cosa mala con el retro-futurismo ochentero del Far Cry 3: Blood Dragon, entonces rozaréis el nirvana con este corto de media hora plagado de fantasmadas de artes marciales, viajes en el tiempo, nazis karatekas, vikingas con miniguns y uzis a lomos de dinosaurios y otros cientos de clichés de pelis de serie B directas-a-vhs, todo ello macerado en su buena dosis de humor gamberro y absurdo. Disfrutad:

 

No sé vosotros, pero para mí estos treinta minutos de gloria justifican por sí solos la existencia de internet y Kickstarter. Y por mi parte no pienso perderme la oportunidad de financiarles a estos suecos de Laser Unicorns la próxima genialidad que se les ocurra.

¿Os queda aún un come-come difícil de explicar? Pues probad a degustar el videoclip oficial de la BSO, interpretado y protagonizado por ¡el mismísimo Hoff!

Simplemente glorioso.

Y si aun así seguís hambrientos de más ochenterismo en vena, siempre podéis probar a jugar la fantabulosa aventura “La liga de los Hombres Extraordinarios de los 80” para Savage Worlds, traducida por el mismísimo Fran Vidal estooo Alfonso García. (perdón por la confusión)

Ay, qué lástima que no haya planes para un Blood Dragon 2…

La Caja Musicreta

O “Haciendo un podcast con tus peques”.

“Bienvenidos a La Caja Musicreta”

Hace varios meses, durante una conversación intrascendente con mi Princesa, salió la idea de hacer un programa de radio que pudiera escuchar todo el mundo, en plan los orígenes del Canal Osera (¡un saludete desde aquí! 😛 ) A ella le entusiasmó inmediatamente, claro, y nos tiramos un buen rato fantaseando sobre los temas que trataría y la música que pondría. Y aunque pensé que su interés sería fugaz, volvía a sacar el tema de cuando en cuando. Sí, todo en modo “¿a que molaría?“, cuando los proyectos tienen una pinta deslumbrante, pero ahí seguía ella, dándole vueltas a la idea.

Viendo que cosa se sostenía en el tiempo, me puse a investigar el trasfondo técnico del asunto. Mi prioridad era la sencillez: a fin de cuentas iba a ser un simple divertimento y si lo abandonábamos al primer programa no quería lamentar el tiempo perdido en aprender los entresijos de un editor de audio más profesional. Alguno me dirá que lo más sencillo que el Audacity es directamente la grabadora de voz que viene de serie en todos los listófonos… pues mira por dónde, encontré algo a medio camino: una aplicación de Android llamada Spreaker Studio.

En lo básico no se trata de otra cosa que una grabadora de voz con la posibilidad de reproducir canciones y algunos efectos de sonido durante la misma grabación. Eso en lo básico, porque resulta que también ofrece la posibilidad de emitir en directo a través de Spreaker.com e incluso ¡gestionar desde el mismo móvil un chat del programa durante la emisión!. La leche. No creo que lleguemos a probar estas funcionalidades, pero me parece una auténtica pasada que cualquiera pueda llevar en el bolsillo un estudio de radio con posibilidad de emitir en directo.

Más fácil imposible. Por cierto, vigilad el botón que señalo con la flecha. Si no está como en la imagen no se va a grabar nada de lo que hagáis… como hemos descubierto varias veces a nuestro pesar ^.^ ¡De nada!

En cualquier caso, con las características básicas nos bastaba y nos sobraba. Una vez terminé de fliparlo con lo fácil que se maneja la aplicación, fue cuestión de picar un poco más a mi Princesa para que concretara el primer programa.

En principio ella sólo quería hablar de las canciones que le gustan de la BSO de La Princesa Prometida, pero tanto a mi Reina como a mí nos parecía que iba a quedar un programa un poco cojo y propusimos añadir un par de minisecciones. Luego abordamos el tema de los nombres, y así nacieron La Caja Musicreta (“porque es una caja de música, pero secreta“) y Fusa, su presentadora. Por último mi Princesa se puso a escribir lo que íbamos a contar, para tenerlo delante durante la grabación, mientras yo me ocupaba de subir al móvil las canciones y los efectos de sonido provenientes de la aplicación Instant Buttons.

Y por fin, tras enchufarle al móvil unos cascos, nos pusimos a grabar el programa esa misma tarde.

Por supuesto no salió a la primera. Bueno, ni a la segunda ni a la cuarta, pero las risas que echamos toda la familia lo compensaron ampliamente. Al final teníamos entre manos varias grabaciones que a veces seguían el guión y a veces no, pero ninguna nos convencía del todo. Podríamos haber seguido grabando hasta estar plenamente seguros, pero ya estábamos todos un poco cansados… y la experiencia me decía que en estas cosas lo importante no es que quede perfecto, es acabarlo. Esa satisfacción de terminar algo y verlo por fin materializado es la mejor motivación para repetir otro día. Y ya entonces seguro que entonces todo saldría mucho mejor.

Muy bien, pues después de un amplio debate elegimos la grabación menos mala. Lo siguiente fue crear la página de La Caja Musicreta en Ivoox, que es la plataforma de podcasting que yo conocía. Para ello hacía falta una cuenta de correo electrónico, así que abrí una en Gmail para el programa, luego creé el Podcast en Ivoox y mientras mi Princesa ultimaba el logo yo me puse a subir el audio. Poco tiempo después ya lo teníamos todo listo:

 

 

El enlace no tardó en circular por WhatsApp, e imaginaos la carita de mi Princesa cuando empezó a recibir las llamadas de los abuelos y los primos felicitándole por el programa. Con semejante subidón es normal que no tardara en ponerse a planear el siguiente programa 😛

Lo malo es que se nos vino demasiado arriba y esta vez nos trajo una pedazo de lista con ¡13 canciones! Menos mal que se nos ocurrió convertirlo en un “test musicreto”, que si no habría sido muy pesado tanto de grabar como de escuchar. Pero bueno, lo importante es que esta vez se notó que algo habíamos aprendido de la experiencia. Por ejemplo, el guion que preparó Fusa era más extenso e incluía lo que quería decir de cada canción, la rima del Priconsejo y el Top 3 de cosas que le gustan. Y también nos notamos un poco más sueltos tanto a la hora de hablar como al manejar la aplicación. Total, al final conseguimos que los 20 minutos (casi el triple de la duración del programa original) se pasaran bastante rápido… o al menos eso nos pareció. Juzgad vosotros mismos ^.^

 

 

¿El futuro de esto? Pues ni idea. Durará tanto como nos siga resultando divertido. De momento Fusa sigue muy ilusionada con el proyecto y ya está preparando la próxima entrega. Que tiene toda la pinta de que va a ser más larga aún…

Guion del tercer programa. Santa Macumba Marimba…

Consejos para vuestro propio programa

De momento sólo le veo aspectos positivos a esto del podcasting con los peques. Además de divertirse una barbaridad, Fusa está tomando decisiones, trabajando en equipo y poniendo en práctica cosas del cole como escribir o medir el tiempo, por mencionar solo un par. Además está empezando a vislumbrar todo el potencial de internet más allá de los juegos. Y lo mejor de todo es que nos lo estamos pasando en grande toda la familia, riéndonos juntos y con el bonus añadido de unos recuerdos impagables en formato mp3 😊

Así que, incluso si preferís conservar los audios para vosotros, os animo a que le propongáis a vuestros peques hacer su propio programa. Y si al final os liais la manta a la cabeza, permitidme sólo tres consejillos extra:

  1. La diversión por encima de todo. Debería ser el principal objetivo, por lo que si el programa se convierte en una obligación para cualquiera, a otra cosa, mariposa. Bueno, a menos que consigáis vivir de ello, claro… pero entonces no molará tanto hacerlo 😕
  2. Cuantas más decisiones en manos de los peques, mejor. Ya veis que Fusa ha elegido prácticamente todo, desde su nombre y el nombre del programa hasta los temas y los contenidos de cada espacio. Cuando ha visto que sus decisiones se toman en cuenta y a ese nivel, se ha implicado al máximo. Eso no quiere decir que mi Reina y yo no hayamos hecho objeciones en algún caso, sino que siempre hemos ofrecido alguna opción más apetecible. En plan “Eso está bien, pero ¿qué te parece si…“.
  3. Cuantas más tareas hagan los peques, mejor. Así también depende de ellos que el programa salga o no. En nuestro caso mi Princesa no sólo es la presentadora, además ha diseñado y dibujado ella misma el logo y se encarga de escribir todos los guiones. Y aunque al principio apenas ocupaban medio folio, ya habéis visto que la cosa va complicándose con cada programa…

Y poco más. Cualquier excusa es buena para disfrutar a tope del tiempo que paséis juntos. No hay mejor regalo para ellos… ni para nosotros 😉

Las “partes buenas” de Star Wars

Qué tiempos para los que somos fans de La Guerra de las Galaxias, ¿eh? Desde que Disney le compró el imperio a Lucas no sólo empezamos a disfrutar de nuevo material como Star Wars Rebels, sino que se nos vienen encima cómics, una peli centrada en soldados rebeldes (Star Wars: Rogue One, anunciada para diciembre de 2016), nuevos rumores sobre una serie de acción real y, sobre todo, la “nueva nueva” trilogía que empieza en este próximo diciembre y que consigue que un hombretón como yo gimotee cual damisela con el primer y el segundo teaser trailer. Bueno, en realidad con cada aparición en los mismos de los personajes de toda la vida. Por aquello de “los viejos rockeros que siguen dando caña” y eso.

Y claro, con esta perspectiva muchos padres piensan que ahora es el mejor momento para introducir a los chavales en el universo de Star Wars. Así que es normal que en las redes sociales siga rebrotando el viejo debate sobre las películas y los niños: que si ponerles sólo la trilogía clásica o hay que ponérselas todas, y en este caso si es mejor en orden cronológico o de filmación.

Ya he expresado anteriormente mi posición al respecto, pero siempre hay quien insinúa que les estoy imponiendo a mis hijos mi propia visión nostálgica e idealizada de la Trilogía Original. Y en esos momentos no puedo evitar acordarme de La Princesa Prometida.

Sí, La Princesa Prometida. Pero no la obra maestra del cine, sino el libro del que procede. Y si aún no lo habéis leído, aviso que a partir de aquí os lo voy a destripar un poco porque… resulta que no es exactamente lo mismo que la peli. Así que ¡Aviso de spoilers!

Ésta es la edición que tenemos en casa… por duplicado, jejeje. Resulta que a mi Reina y a mí nos dio por regalarnos este mismo libro mutuamente, el mismo día y ¡sin haberlo hablado siquiera! ¿Cómo iba a dejarla escapar? ^.^

 

William Goldman empieza el libro con una autobiografía inventada alrededor de La Princesa Prometida: era el fantástico y alucinante libro de aventuras que le leía su padre de pequeño cuando estaba enfermo, aunque él nunca llegó a hojearlo. Pero cuando Goldman se convierte en padre y le regala un ejemplar a su hijo, resulta que el niño lo abandona casi en el primer capítulo. Extrañado de que el chaval no lo haya flipado tantísimo como él en su momento, recoge el libro y por primera vez lo lee directamente:

Ojeo el primer capítulo; era más o menos como lo recordaba. Paso al segundo capítulo, donde el autor habla del príncipe Humperdinck y ofrece la descripción breve e inquietante del Zoológico de la Muerte.

 

Y es ahí cuando comienzo a darme cuenta del problema.

 

No es que la descripción no figurara. Estaba, y era más o menos como la recordaba. Pero antes de llegar a la descripción, había unas sesenta páginas de texto que hablaban de la antepasados del príncipe Humperdinck y de cómo su familia llegó a controlar Florin, y de esta boda y de este niño que engendró a este otro de aquí que después se caso con no se quién; pasé al capítulo tercero, «El galanteo», y descubrí que hablaba de la historia de Guilder y de cómo ese país llegó al puesto que ocupaba en el mundo. Cuánto más hojeaba el libro, de más cosas me enteraba: Morgenstern no se había propuesto escribir un libro infantil, sino una especie de historia satírica de su país y del declive de la monarquía en la civilización occidental.

 

Pero mi padre sólo me había leído las partes de acción, las partes buenas. No se ocupó en absoluto del aspecto serio.

 

Así que el autor decide extraer esas “partes buenas” del original, y el resultado se supone que es el libro que tenemos entre manos.

Pues bien, eso mismo es lo que estoy haciendo con las pelis de Star Wars. Ya vendrá el día en que mis hijos se enteren de que hay otras películas, las vean y comentemos qué les han parecido. Pero hasta entonces prefiero hacer como el padre de Goldman en La Princesa Prometida: seguir poniéndoles sólo las “partes buenas”.

La Montaña Soberana

Siendo como soy fan de escalonar el spam, no podía sino formar parte de la segunda oleada que martilleará vuestros lectores de RSS y vuestras redes sociales con este tema. 😛

Pues eso. Dos años después de que saltara la liebre, aquel proyecto que lanzó Bester Brainstormer y que secundamos unos cuantos por fin ha salido a la luz. De momento casi 120 páginas de aventura que detallan 9 niveles…  y digo “de momento”, porque ¡se siguen admitiendo más niveles! Así que si quieréis hacer como yo y compartir cartel con semejantes figuras del rol nacional, sólo tenéis que enviar un nivel a Bester y aparecerá en la siguiente versión del PDF. ¡Animaos!

Con respecto al nivel que he aportado, pues es la suma de varios conceptos que tenía en mente por aquel entonces. Por una parte, llevaba tiempo acariciando la idea de un Gran Hermano, autosuficiente y sin contacto con el exterior, creado por un brujo para examinar la naturaleza… humanoide. Por otro lado, lo había flipado muchísimo con La Niebla, la película basada en la novela de Stephen King: esa fascinante y extrañísima nueva ecología, y la reacción y comportamiento de un grupo (sobre todo en la novela) en una situación límite que tiene toda la pinta de ser permanente. Y por último, me apetecía pasar del concepto de mazmorreo y meter una zona abierta 😛

Ya me diréis si el resultado es interesante o no. Eso sí, espero que disculpéis mis nulas habilidades para el dibujo. Si tenéis alguna duda sobre el mapa adjunto, aquí me tenéis.

Y poco más, salvo dar muchas gracias a mucha gente. A todos los participantes y a los ilustradores, porque con sus creaciones el documento tiene otra pinta. Pero especialmente quería agradecerle a Bester su paciencia, por todo el tiempo y energías que le he hecho consumir. ¡Un abrazo desde aquí, maestre!

En fin. ¿Qué hacéis aún aquí? Aprestad vuestras armas, preparad vuestros conjuros y partid ya de una vez hacia… La Montaña Soberana.

 

Mini Six RPG en castellano, gracias al blog “Tira a Ver”

Ay, lo que es Internet. Resulta que, como fan del sistema D6 que soy, conocía el Mini Six de 8 páginas de AntiPaladin Games, al que el propio Velasco le dedicó una breve reseña, desde hace ni se sabe (bueno, acabo de descubrir que lo mencionaba en este post)

También estaba al tanto de la Barebones Edition, de 38 páginas, una auténtica chulada a nivel de maquetación, ilustraciones y que incluso traía cinco ambientaciones de juego (algunas muy familiares). La cual podéis encontrar, por cierto, en DriveThruRPG en formato “paga lo que quieras”… o en la propia página de AntiPaladin Games, sólo que “de tapadillo”

Bueno, pues resulta que se me había pasado completamente bajo el radar que hace ¡dos años! el blog Tira a Ver publicó una grandísima traducción en nuestro idioma. Vamos, que no sé a qué estáis esperando para ir a esta entrada de su blog a descargarlo inmediatamente y cantar loas y alabanzas en honor del maese Parvus Domus. Porque desde luego se curró un pedazo de recurso para trabajar, enviar a jugadores y evangelizar a muggles. ¡Y gratis!

¡Muchísimas gracias desde aquí, maese!