Las “partes buenas” de Star Wars

Qué tiempos para los que somos fans de La Guerra de las Galaxias, ¿eh? Desde que Disney le compró el imperio a Lucas no sólo empezamos a disfrutar de nuevo material como Star Wars Rebels, sino que se nos vienen encima cómics, una peli centrada en soldados rebeldes (Star Wars: Rogue One, anunciada para diciembre de 2016), nuevos rumores sobre una serie de acción real y, sobre todo, la “nueva nueva” trilogía que empieza en este próximo diciembre y que consigue que un hombretón como yo gimotee cual damisela con el primer y el segundo teaser trailer. Bueno, en realidad con cada aparición en los mismos de los personajes de toda la vida. Por aquello de “los viejos rockeros que siguen dando caña” y eso.

Y claro, con esta perspectiva muchos padres piensan que ahora es el mejor momento para introducir a los chavales en el universo de Star Wars. Así que es normal que en las redes sociales siga rebrotando el viejo debate sobre las películas y los niños: que si ponerles sólo la trilogía clásica o hay que ponérselas todas, y en este caso si es mejor en orden cronológico o de filmación.

Ya he expresado anteriormente mi posición al respecto, pero siempre hay quien insinúa que les estoy imponiendo a mis hijos mi propia visión nostálgica e idealizada de la Trilogía Original. Y en esos momentos no puedo evitar acordarme de La Princesa Prometida.

Sí, La Princesa Prometida. Pero no la obra maestra del cine, sino el libro del que procede. Y si aún no lo habéis leído, aviso que a partir de aquí os lo voy a destripar un poco porque… resulta que no es exactamente lo mismo que la peli. Así que ¡Aviso de spoilers!

Ésta es la edición que tenemos en casa… por duplicado, jejeje. Resulta que a mi Reina y a mí nos dio por regalarnos este mismo libro mutuamente, el mismo día y ¡sin haberlo hablado siquiera! ¿Cómo iba a dejarla escapar? ^.^

 

William Goldman empieza el libro con una autobiografía inventada alrededor de La Princesa Prometida: era el fantástico y alucinante libro de aventuras que le leía su padre de pequeño cuando estaba enfermo, aunque él nunca llegó a hojearlo. Pero cuando Goldman se convierte en padre y le regala un ejemplar a su hijo, resulta que el niño lo abandona casi en el primer capítulo. Extrañado de que el chaval no lo haya flipado tantísimo como él en su momento, recoge el libro y por primera vez lo lee directamente:

Ojeo el primer capítulo; era más o menos como lo recordaba. Paso al segundo capítulo, donde el autor habla del príncipe Humperdinck y ofrece la descripción breve e inquietante del Zoológico de la Muerte.

 

Y es ahí cuando comienzo a darme cuenta del problema.

 

No es que la descripción no figurara. Estaba, y era más o menos como la recordaba. Pero antes de llegar a la descripción, había unas sesenta páginas de texto que hablaban de la antepasados del príncipe Humperdinck y de cómo su familia llegó a controlar Florin, y de esta boda y de este niño que engendró a este otro de aquí que después se caso con no se quién; pasé al capítulo tercero, «El galanteo», y descubrí que hablaba de la historia de Guilder y de cómo ese país llegó al puesto que ocupaba en el mundo. Cuánto más hojeaba el libro, de más cosas me enteraba: Morgenstern no se había propuesto escribir un libro infantil, sino una especie de historia satírica de su país y del declive de la monarquía en la civilización occidental.

 

Pero mi padre sólo me había leído las partes de acción, las partes buenas. No se ocupó en absoluto del aspecto serio.

 

Así que el autor decide extraer esas “partes buenas” del original, y el resultado se supone que es el libro que tenemos entre manos.

Pues bien, eso mismo es lo que estoy haciendo con las pelis de Star Wars. Ya vendrá el día en que mis hijos se enteren de que hay otras películas, las vean y comentemos qué les han parecido. Pero hasta entonces prefiero hacer como el padre de Goldman en La Princesa Prometida: seguir poniéndoles sólo las “partes buenas”.

La Montaña Soberana

Siendo como soy fan de escalonar el spam, no podía sino formar parte de la segunda oleada que martilleará vuestros lectores de RSS y vuestras redes sociales con este tema. 😛

Pues eso. Dos años después de que saltara la liebre, aquel proyecto que lanzó Bester Brainstormer y que secundamos unos cuantos por fin ha salido a la luz. De momento casi 120 páginas de aventura que detallan 9 niveles…  y digo “de momento”, porque ¡se siguen admitiendo más niveles! Así que si quieréis hacer como yo y compartir cartel con semejantes figuras del rol nacional, sólo tenéis que enviar un nivel a Bester y aparecerá en la siguiente versión del PDF. ¡Animaos!

Con respecto al nivel que he aportado, pues es la suma de varios conceptos que tenía en mente por aquel entonces. Por una parte, llevaba tiempo acariciando la idea de un Gran Hermano, autosuficiente y sin contacto con el exterior, creado por un brujo para examinar la naturaleza… humanoide. Por otro lado, lo había flipado muchísimo con La Niebla, la película basada en la novela de Stephen King: esa fascinante y extrañísima nueva ecología, y la reacción y comportamiento de un grupo (sobre todo en la novela) en una situación límite que tiene toda la pinta de ser permanente. Y por último, me apetecía pasar del concepto de mazmorreo y meter una zona abierta 😛

Ya me diréis si el resultado es interesante o no. Eso sí, espero que disculpéis mis nulas habilidades para el dibujo. Si tenéis alguna duda sobre el mapa adjunto, aquí me tenéis.

Y poco más, salvo dar muchas gracias a mucha gente. A todos los participantes y a los ilustradores, porque con sus creaciones el documento tiene otra pinta. Pero especialmente quería agradecerle a Bester su paciencia, por todo el tiempo y energías que le he hecho consumir. ¡Un abrazo desde aquí, maestre!

En fin. ¿Qué hacéis aún aquí? Aprestad vuestras armas, preparad vuestros conjuros y partid ya de una vez hacia… La Montaña Soberana.

 

Mini Six RPG en castellano, gracias al blog “Tira a Ver”

Ay, lo que es Internet. Resulta que, como fan del sistema D6 que soy, conocía el Mini Six de 8 páginas de AntiPaladin Games, al que el propio Velasco le dedicó una breve reseña, desde hace ni se sabe (bueno, acabo de descubrir que lo mencionaba en este post)

También estaba al tanto de la Barebones Edition, de 38 páginas, una auténtica chulada a nivel de maquetación, ilustraciones y que incluso traía cinco ambientaciones de juego (algunas muy familiares). La cual podéis encontrar, por cierto, en DriveThruRPG en formato “paga lo que quieras”… o en la propia página de AntiPaladin Games, sólo que “de tapadillo”

Bueno, pues resulta que se me había pasado completamente bajo el radar que hace ¡dos años! el blog Tira a Ver publicó una grandísima traducción en nuestro idioma. Vamos, que no sé a qué estáis esperando para ir a esta entrada de su blog a descargarlo inmediatamente y cantar loas y alabanzas en honor del maese Parvus Domus. Porque desde luego se curró un pedazo de recurso para trabajar, enviar a jugadores y evangelizar a muggles. ¡Y gratis!

¡Muchísimas gracias desde aquí, maese!

6 años de la partida de Dave Arneson

Últimamente parece esto un blog de necrológicas… pero bueno, aún guardo la esperanza de que en algún momento dejen de encadenarse catarros con virus boca-mano-pie y pueda volver a comentar la actualidad rolera más de cerca. Si es que sigue habiendo actualidad rolera cuando todo acabe, claro. 😛
Tal día como ayer dejaba este plano de existencia el maestro Dave Arneson, co-responsable de la creación del primer juego de rol… “moderno”. Y me acabo de enterar de que D&D es “moderno” porque lo dice así la Wikipedia. Qué cosas.

Pero divago. Para celebrar su memoria hemos seguido con el ritual del año pasado y hemos creado un nuevo personaje del D&D Básico siguiendo al pie de la letra el manual que nos llegó de la mano de Dalmau. Así, tal cual, como si los autores no nos mintieran.

Y… sí, hablo en plural, jejeje. En esta ocasión ha sido mi Princesa la que ha tirado los dados y ha tomado todas las decisiones para crear ¡su primer personaje de D&D!

Lo primero, las tiradas. A diferencia del año pasado, en el que utilicé la aplicación Diceshaker, en esta ocasión hemos utilizado aquellos dados que mi Princesa se compró en las últimas LES. Ella fue tirándolos y anotando los resultados mientras yo hacía fotos de las tiradas. Y las he agrupado en este coqueto mosaico que os obligará a sumar puntitos o a pasar y seguir leyendo más abajo:

Las características salieron bastante reguleras. Aunque es verdad que el pobre Jarduño, el Ladrón que creé el año pasado, estará mirándolas con envidia.

Este año tampoco ha habido elección posible sobre la Clase del personaje: con esa Fuerza sólo podía ser una Guerrera. Y además bastante buena, dentro de lo que cabe. Un +2 de modificador a golpear y al daño no es moco de pavo a nivel 1, y encima se lleva un 10% más de experiencia por la patilla. No está nada mal.

Como contrapunto, nos ha salido bastante despistada y un poquitín torpona. Supongo que tendrá problemas con las emboscadas, pero sobre todo los va a tener con la magia. Ese -2 en Sabiduría penaliza directamente las tiradas de salvación contra Conjuros, Bastones o Cetros, así que más vale que apunte primero al mago. Aunque con esa Destreza… casi mejor que le haga un placaje al mago y le arree de cerca.

A la hora de los Puntos de Golpe el d8 se portó bien. Con 6 puntos tiene bastantes posibilidades de sobrevivir al primer golpe, y eso es como para dar palmas con las orejas en este juego.

Una vez rellenados los campos de Ajustes de características y Tiros de Salvación, pasamos al equipo. Vaya, acabo de ver que no saqué foto a la tirada del dinero inicial, pero bueno, en la hoja de personaje figura el resultado: 100 Monedas de Oro. Mi Princesa prefirió enfrentarse ella misma a las listas de equipo en lugar de recurrir a los packs que vienen en La Ciudad Perdida (quién lo diría, en estos tiempos de inmediatez) e hizo lo primero que hicimos todos: ir directa a las armas y armaduras. Estuvo valorando comprar una espada, pero le encantó lo de las hachas y se compró dos, una para cuerpo a cuerpo y otra para lanzar. El escudo fue lo siguiente que se compró, creo que porque tenía en mente el del Capitán América, y sufrió lo suyo con las armaduras, que le parecían todas muy caras. Cuando parecía que iba a optar por la de Cuero decidí explicarle por encima la mecánica de la Clase de Armadura, y sólo entonces aceptó a regañadientes gastarse el dineral que cuesta la Coraza. Lástima de ese -1 de la Destreza a la CA que no permite sacarle todo el partido.

Con el dinero que le quedaba fue al grano: comida, bebida, una mochila donde llevar las cosas y algo para hacer fuego y ver por las noches y en las mazmorras. Sólo se permitió la excentricidad del espejo, ya que le hizo mucha gracia su uso mazmorrero. Y después de hacer tooodas las cuentas (que hizo ella, por supuesto) resultó que le sobraba una moneda de oro. Bueno, para los gastos del camino.

Sólo quedaba bautizar a la Guerrera, que se llamó Justicia, y su Alineamiento, que acabó siendo Legal. Por si sospecháis influencia paterna, que sepáis que expuse todas las bondades de la Neutralidad y el Caos… pero nada. Supongo que con ese nombre no había mucho margen de maniobra 😛

Y así, finalmente, queda la hoja de personaje de Justicia

Eso sí, mi Princesa ya me ha dicho que no va a permitir que su Guerrera se quede en el limbo, como Jarduño. Supongo que me va tocando repasar aquellos Desafíos del Guerrero

En fin. Un año más ¡va por vos, maestro Anderson, do quiera que estéis!